miércoles, 14 de enero de 2015

Kyoudai 兄弟 - Capítulo 8

CAPÍTULO VIII-LA GUERRA DE WINDFAIR: PRIMERA PARTE

El sonido estridente de la campana resonó por las colinas de todo Windfair y los vientos llevaron el sonido a todos los rincones del mundo. Los ositos de gominola y los unicornios alzaron la vista al cielo desde sus casas y los guerreros de ambos bandos se prepararon para partir.

Por supuesto el sonido alcanzó también la tierra de las pingüinas yandere, que respondieron emitiendo un graznido desde la montaña más alta y en el interior de la cueva de Koori, donde el eco retumbó entre las paredes de piedra y el sonido se elevó hacia la superficie y como si de un volcán se tratase, el sonido perforó el techo y se expandió por todo Windfair.

Los gritos de guerra se encontraron en el inmenso cielo y las vibraciones crearon nubes sónicas que oscurecieron el cielo azul lo convirtieron en el escenario más tétrico imaginable, adecuado para la batalla que se avecinaba.

La Reina Syria llegó rauda y veloz a la ciudad de los unicornios y se dirigió al campo de entrenamiento de los unicornios, donde todos los unicornios guerreros aguardaban la llegada de su Reina para que los guiase hacía la batalla.

Una vez allí la Reina Syria se apostó en la zona más alta y se dirigió a sus guerreros con un mensaje lleno de coraje y valor para incrementar la moral de sus tropas.

"Sé que muchos habéis sufrido por la locura de las pingüinas yandere, habéis perdido seres queridos y compañeros en el campo de batalla. Sin embargo no debemos permitir que la venganza nuble nuestros sentidos. En la batalla, los sentimientos negativos como el odio y la venganza no tienen cabida, pues cuando luchamos la concentración debe estar totalmente centrada en el enemigo que tenemos delante.  Si luchamos en dos frentes, contra el enemigo y contra nosotros mismos, la derrota está asegurada. Pero si tenemos claro nuestro objetivo y combatimos con todas nuestras fuerzas por él, ni 1 millón de guerreros podrán hacernos frente. ¡¡POR LA PAZ DE WINDFAIR!!"

Todos los unicornios aclamaron a su Reina y respondieron con un fuerte grito de guerra mientras se congregaban a las puertas de la ciudad para partir hacia el territorio enemigo.

Mientras tanto los ositos de gominola estaban avanzando hacía el punto de reunión acordado en la asamblea, a diferencia de los unicornios que podían recorrer grandes distancias en el llano, los ositos de gominola llevaban un ritmo más lento pero constante a través de las montañas. Las babosas albinas del bosque de los dulces permitían escalar cualquier superficie rocosa con una facilidad asombrosa, lo que convertía a los ositos en unos maestros a la hora de tender emboscadas.

El jefe de la aldea, a pesar de ser el más anciano de todos los ositos tenía un gran espíritu capaz de elevar la moral de todos los ositos que luchaban a su lado y infundir temor a sus enemigos.

Solo con su mirada bastaba para que los ositos estuvieran decididos a recuperar la ansiada paz en Windfair. Y por si fuera poco contarían con la ayuda de un aliado imbatible en el llano, los unicornios.

Los dos ejércitos llegaron a la frontera que limitaba su tierra con la de la nación de las pingüinas. El primer paso sería decisivo, por lo que el jefe de los ositos de gominola y la reina de los unicornios decidieron hacerlo juntos, con la mirada fija hacía la montaña que se alzaba imponente sobre la cueva de Koori, donde las pingüinas retenían a los pingüinos esclavizados.

Tras el primer paso el resto de las tropas empezaron a avanzar por aquella tierra hostil llena de peligrosas enemigas que destacaban por su ferocidad y crueldad en batalla. Los ositos de gominola tomaron el sendero montañoso mientras que los unicornios tomaron el camino llano. Para fortalecer las defensas de ambos ejércitos, uno de los escuadrones de los ositos de gominola acompañaba a los unicornios y otro de los unicornios marchaba con los ositos.

Ambos ejércitos tenían objetivos concretos antes de lanzar el gran asalto a la cueva de Koori. La reina Syria llegó al primero de ellos: la fábrica de piedras canalizadoras.

En la fábrica mezclaban las piedras con la nieve para crear un cristal que ayudara a proyectar con más fuerza las radiaciones de la luna esmeralda sobre los pingüinos y así acelerar su crecimiento y su capacidad de reproducción. Syria sabía que si acababa con la fábrica de piedras, empezaría una guerra de desgaste contra las pingüinas que acabaría conduciendo a la alianza de los ositos de gominola y unicornios a la victoria.

Con el relinche de los unicornios empezó el asedio. Las pingüinas yanderes sabían que vendrían a por su fábrica y tenían preparado un buen ejército de tropas atrincherado en la zona. Pero los unicornios no titubearon ni un segundo y se lanzaron contra ellas con una fuerza abrumadora.

El primer grupo de carga que allanó el camino para el resto fue diezmado con suma rapidez, los abrazos de las pingüinas yandere se cobraron la vida de los más valientes guerreros unicornios, sin embargo, su sacrificio no fue en vano. El resto de tropas consiguieron penetrar la primera línea de defensa y aplastar a las pingüinas yanderes que habían asesinado a sus compañeros.

La reina Syria llamó a Alba para que la ayudara en el segundo asalto. ¡Alba! -Dijo mientras movía la cabeza a ambos lados buscando a la chica.

Syria: Ah, que bien que has podido atravesar la primera línea. Como ves, estamos enfrentando una guerra en varios frentes y no podemos dividir tanto las tropas o unos refuerzos de las pingüinas yandere podrían hacernos trizas. Necesito que uses los poderes que te otorgó Elyra.

Alba no dudó ni un instante y convocó a los elementos de Seediria. Alba, que cabalgaba a lomos de uno de sus compañeros unicornio, alzó la vista al frente para contemplar el terrible paisaje. Decidida a salvar las vidas de sus compañeros lanzó un grito de guerra y la reina Syria y sus 3 escuadrones siguieron a Alba.

Mientras cabalgaba a gran velocidad, Alba alzaba las manos y dirigía las fuerzas elementales de Windfair hacía las pingüinas yandere. El fuego abrasador descongeló la nieve y aturdió los sentidos de las pingüinas el tiempo suficiente para que los unicornios que estaban luchando ganaran en sus respectivos frentes y relincharan de alegría por la victoria.

La reina Syria se adelantó al siguiente frente mientras Alba terminaba con las últimas pingüinas de esa zona. El distrito este estaba asegurado, los unicornios supervivientes se atrincheraron en el distrito para avisar de un posible segundo ataque y Alba se dirigió hacía el distrito norte donde la reina Syria estaba combatiendo.

Cuando llegó allí lo único que vio fue a la majestuosa reina Syria y a sus fieles unicornios escolta encima de una montaña de cadáveres de pingüinas yanderes derrotadas. La armadura de la reina resplandecía como el mismisimo Sol y la luz se reflejó en las piedras de la fábrica permitiendo que alcanzase el distrito oeste, infundiendo valor a los unicornios que allí luchaban.

Guiados por la luz de su reina, los guerreros del distrito oeste lanzaron una última carga y derribaron a las pingüinas que quedaban, dando una victoria aplastante al ejercito de los unicornios.

Syria: Alba, necesito pedirte un último favor. Quiero que uses tus poderes para destruir estas máquinas que las pingüinas usan para refinar las piedras.

Alba concentró sus poderes y llamó al espíritu de la tierra, el cual provocó un terremoto que abrió una fisura y todas las piedras que estaban a punto de ser entregadas en la cueva de Koori se perdieron en las profundidades.

Alba: Con esto estamos un paso más cerca de nuestra victoria.

Syria: Así es... le deseo lo mejor a los ositos de gominola. Espero que ellos tengan la misma suerte que nosotros. Por ahora, toca contabilizar las bajas. Desgraciadamente esta victoria no nos ha salido barata...

Los ositos de gominola avanzaban sigilosos por las montañas que rodeaban la nación de las pingüinas yanderes y lentamente se acercaban a su objetivo: el nido colgante.

El nido colgante antaño era un lugar precioso, cubierto un manto blanco de nieve a donde las pingüinas yanderes llevaban los huevos y esperaban hasta que eclosionaran. El motivo de que el nacimiento se llevara a cabo en aquel lugar tan alto era para que lo primero que vieran los pingüinos al nacer fuese la hermosa tierra que les rodeaba, así como todo el mundo de Windfair en el que iban a vivir.

La visión sobrecogedora del mundo se quedaba grabada a fuego en sus jóvenes mentes y desde bien pequeños aprendían el significado del amor. Amor por todas las formas de vida de Windfair.

Sin embargo... desde aquel trágico día los pingüinos que nacen en el nido colgante lo único que ven es un mundo devastado por la guerra y ahora desde pequeños aprendían el significado del odio.

El deber de los ositos de gominola era detener este ciclo de la vida corrupto que estaba condenando a nuevas generaciones de pingüinos y pingüinas a una vida llena de dolor y sufrimiento.

El jefe de la aldea, utilizó sus prismáticos de gominola para observar los movimientos de las pingüinas. Tal y como pensaba, no iba a ser fácil invadir el nido colgante por la fuerte presencia de pingüinas yandere en la zona.

General Kuma: Javi, quiero que dirijas un primer ataque desde las montañas. Yo y unos pocos de mis guerreros cabalgaremos con los unicornios en un ataque frontal mientras tú los flanqueas desde las montañas.

General Gomi: Nosotros apoyaremos con flechas de gominola desde la retaguardia al equipo del general Kuma. Contamos contigo Javi.

Javi asintió con la cabeza y ordenó a los demas escuadrones de ositos que le siguieran sigilosamente. El  jefe de la aldea participaría con el general Kuma en el ataque frontal debido a su experiencia en el combate.

Javi consiguió utilizar una capa de invisibilidad para posicionar a sus tropas sin ser vistos. Esta capa se había preparado con zumo de colores y un poco de azucar, que mezclados resultaban en una gelatina transparente que podía ocultar la presencia de los ositos.

Cuando las pingüinas escucharon el trote de los unicornios y el grito de guerra  del jefe de la aldea se concentraron en la entrada principal del nido colgante para repeler el asalto. Ese momento fue el perfecto para que Javi y sus guerreros atacaran.

Los ositos de gominola empezaron a lanzar cubos de zumo de limón, el zumo más pegajoso que podían producir los ositos y las pingüinas a penas tuvieron oportunidad de reaccionar. Quedaron atrapadas por el zumo de limón y el asalto frontal fue un éxito rotundo. Sin embargo, al jefe de la aldea le pareció raro lo rápido que terminó la batalla así que ordenó a sus soldados no bajar la guardia.

Mientras avanzaban por el nido colgante fueron rescatando los huevos que aun no habían eclosionado. El jefe de la aldea ordenó que todos los huevos se pusieran en una en una de las cabañas que tenían vistas al mar Iruka, para que los nuevos pingüinos pudieran aprender el significado del amor y así las nuevas generaciones se salvarían cuando toda la guerra terminase.

Javi: ¿Habéis oído eso?

General Kuma: Sí... ¡EMBOSCADA!

General Gomi: Tal y como sospechó el jefe de la aldea, ¡estamos completamente rodeados!

A pesar de que muchos de los ositos pensaron que era su fin, Javi tuvo la idea de crear una muralla de zumo para protegerse de las pingüinas. Rápidamente ordenó a todos los ositos de gominola que se pusieran a orinar para ralentizar el movimiento de las pingüinas durante un tiempo.

Gracias al zumo de los ositos consiguieron algo de tiempo, y las flechas de gominola eliminaron a unas cuantas de las pingüinas yandere pero no podían frenarlas a todas. Tras varios minutos agónicos, los ositos empezaron a enzarzarse en una batalla con espada, pero los abrazos de las pingüinas yandere eran demasiado poderosos y los ositos estaban sufriendo muchas bajas.

Parecía el final para Javi y el resto de los ositos guerreros. Las pingüinas yanderen avanzaban  lentamente asesinando a todos los ositos de gominola y era solo cuestión de tiempo que los aniquilaran a todos. Pero cuando todo parecía perdido, ocurrió algo increíble...

Los huevos empezaron a eclosionar en aquel instante y lo primero que vieron al nacer fue el inmenso mar Iruka  gracias a la decisión del jefe de la aldea de ponerlos en aquella cabaña. Sobrecogidos por aquella visión, los bebés pingüino empezaron a deslizarse por la nieve y comenzaron a abrazar a sus madres.

El amor de los polluelos recién nacidos hizo recobrar a las pingüinas yanderes la cordura y cayeron inconscientes por el shock. Los bebés pingüino harían compañía a sus madres hasta que despertasen. Gracias a ellos, los ositos de gominola se habían salvado por los pelos. No obstante, las bajas habían sido considerables...

Los ositos de gominola dejaron un poco de azúcar a los pingüinos para que se alimentasen, como forma de agradecimiento por haberles salvado la vida.

A pesar de las bajas, los ositos de gominola restantes sabían que no podían detenerse ahora y se dirigieron hacia la entrada de la cueva de Koori, donde se encontrarían con los unicornios y darían el último golpe que pondrían punto y final a la guerra de Windfair.

sábado, 3 de enero de 2015

Dan'thil: El último linaje de magos - Capítulo 8

CAPÍTULO 8: EL GREMIO DE KILLZAN

Tras la ardua batalla que se libró en las tierras del nigromante Belazar, Alaria y Kandelz regresaron a Sal'Irah para tomarse un merecido descanso y aprovechar la ocasión para hacer todo tipo de preguntas a los miembros de los Phantom.

Kandelz se sentía intrigado por la presencia de los Efhirn en Endalar así que se sentó a escuchar la historia de principio a fin. Drew les contó lo mismo que le había explicado a Arcan y Belazar y como era de esperar, tanto Alaria como Kandelz se quedaron perplejos ante el relato.

Kandelz: Independientemente de lo que suceda en vuestro mundo, las barreras de los magos no pueden debilitarse tan fácilmente. Es un fenómeno sin precedentes, por ello estamos asombrados.

Alaria: Sin duda estos "Draktian" no son enemigos corrientes. Jamás he oído de una tecnología que sea capaz de afectar a las energías arcanas. ¿Podéis describirnos a estos enemigos de una manera un poco más detallada?

Drew les explicó las características del enemigo. Parecían dragones con forma humanoide que portaban una armadura impenetrable de escamas, totalmente inmune a las armas humanas.

Alaria: Entiendo vuestra desesperación pero... ¿por qué Arcan os envió a hablar con el nigromante?

Frain: Nos dijo que tal vez Belazar sabía algo más de esas criaturas y el nigromante nos dio un mensaje para Arcan. Creo que dijo algo así como: "Los fantasmas del pasado han vuelto y claman venganza".

Kandelz y Alaria se quedaron parados un momento, como si un escalofrío hubiera recorrido sus espaldas y los hubiera paralizado completamente.

???: Así que al fin ha llegado el momento...

Al oír aquella voz el paladín y la cazadora despertaron de aquel pequeño lapso y se pusieron en guardia. ¿Quién va? -Gritaron los dos a la vez.

Ered: Oh, cielos. ¿Ya no reconocéis mi voz después de tanto tiempo? Soy Ered, el ladrón de hechizos.

Alaria: Me sigue poniendo los pelos de punta que te escondas en las sombras y aparezcas cuando menos se te espera. ¿Qué está haciendo aquí el líder del gremio de Killzan?

Ered: Tu siempre tan fría, querida Alaria. Esa mirada hostil se me clava en el pecho como cuchillas de acero. Aunque eso me gusta de ti.

Alaria sacó su arco y lanzó una flecha a Ered pero desapareció en las sombras antes de llegar a tocar el cuerpo de Ered.

Ered: Fiuuu, ten cuidado querida. Podrías hacer daño a alguien con eso. Estoy aquí para felicitarte por tu reciente victoria y porque al igual que vosotros dos, tengo interés en los Efhirn. Aunque veo que se han confirmado mis sospechas. "Los fantasmas... regresan" -Dijo mientras reflejaba una sonrisa diabólica en su cara.

Kandelz: Mantén la boca cerrada Ered, aun hay muchas preguntas sin respuesta. No nos precipitemos al sacar conclusiones. En fin... -Dijo mientras dejaba escapar un largo suspiro. Caballeros, os presento a Ered, líder del gremio de Killzan. Ellos son tal vez lo más parecido a vosotros que encontraréis en Endalar.

Bill: ¿Parecidos?

Ered: Se podría decir que somos Efhirn... renegados.

Alaria: Por sus venas corre maná corrupto como sus almas. Ladrones de hechizos, eso es lo que son.

Ered: ¡Que crueldad! -Dijo mientras simulaba un llanto. Nos haces parecer los malos del cuento. Digamos que simplemente... buscamos el conocimiento a nuestra manera.

Kandelz: Sí, robando los secretos de los magos.

Ered: Robar es una palabra muy fea, yo prefiero decir que alquilamos sus secretos.

Alaria: Y no los devolvéis.

Ered: ¡Eso tiene fácil explicación! -Dijo ofendido. ¡En este precioso mundo no falta de nada excepto calendarios! Apuntad esto Efhirn: La magia no es capaz de hacer calendarios. Y sin calendarios, no hay  manera de saber cuándo es la fecha de devolución. ¡Oh! qué vida esta,  solo soy un esclavo del sistema. -Dijo mientras nuevamente simulaba que lloraba.

Alaria: ¿Entendéis ahora porqué no le aguanto? -Dijo mientras apretaba su puño.

Ered: No nos quieren por aquí, me ha quedado claro. Efhirn, ¿os apetece venir a la sede gremial? ¡Claro que os apetece! ¿A quién no le apetecería?

Kandelz: Yo no aguantaría ni un minuto en ese antro.

Ered: ¡Decidido entonces! Efhirn, os venís conmigo.

Alaria: ¡Espera, Ered! Aun no he terminado de hacerles las preguntas.

Ered lanzó una bomba de sombras que envolvió la sala y el rostro de felicidad de Ered se cambió por un semblante serio y aterrador.

Ered: Creo que tenéis cosas más importantes de las que preocuparos. El consejo pronto estará reunido. -Dijo con voz tenebrosa mientras desaparecía en las sombras junto a los Phantom.

Los Phantom aparecieron en una especie de cueva que parecía extenderse hacia las profundidades. Las paredes rocosas rezumaban agua que se deslizaba por las paredes hasta llegar a un rio subterraneo que parecía haberse formado con el paso de los años.

Había también una taberna llena de cientos de licores y bebidas que jamás habían visto en la superficie. Y en la barra habían hombres y mujeres de aspecto siniestro, todos vestidos con el mismo uniforme, charlando sobre futuras acciones.

Ered: ¡Bienvenidos a la guardia de Killzan! -Dijo enérgeticamente alertando a todos los moradores de la cueva. Esperamos que su estancia sea agradable, tanto tiempo en las nubes no es bueno, creedme.

Drew: Disculpa pero tenemos una misión que cumplir.

Ered seguía hablando sin parar ignorando las palabras de Drew y los demás hasta que una hermosa mujer le propinó una patada en la cara que lo mando despedido por los aires. Era una mujer alta y musculosa, curtida en muchas batallas y portaba dos dagas que resplandecían con el color rojo de la sangre.

Whiska: Perdonad a nuestro líder charlatán, no puede callarse ni un momento. Me llamo Whiska, un placer conocer a los famosos Efhirn que circulan por Endalar.

Frain: Un momento... como sabéis que nosotros...

Whiska: El gremio de Killzan tiene ojos y oídos en todas partes, si algo sucede en Endalar tened por seguro que estaremos al corriente. Así es como actuamos.

Ered: Que dura eres, Whiska -Dijo mientras se recomponía. Esa manía tuya de pegarme es una costumbre muy fea.

Whiska: Eres el líder y debes comportarte como tal. Yo solo aplico las medidas correctoras necesarias.

Ered: Tsk, ni que fueras mi madre...

Whiska lanzó un cuchillo que se incrustó en la pared a escasos milímetros de la cara de Ered mientras sonreía.

Tommy: ¡Wow! Esa chica me recuerda a Freya cada vez que un hombre intenta tocarla -Dijo con voz inocente. Aunque si hubiese sido Freya, creo que el señor Ered ya estaría muerto.

Freya: ¡Tommy! No me hagas quedar mal delante de estos desconocidos.

Ered: No somos desconocidos, somos el gremio de Killzan. Y si os he traído aquí es para explicaros un par de cosas que no sabéis sobre este mundo.

Bill: ¿Qué clase de cosas?

Whiska: El consejo pronto estará reunido. Las palabras del nigromante Belazar anuncian problemas.

Ered: "Los fantasmas del pasado han vuelto y claman venganza"

Drew: No entendemos el significado de esas palabras.

Ered: Es normal que no sepáis lo que significan esas palabras. Pero para los habitantes de Endalar tienen un significado bastante funesto... dejadme comenzar desde el principio, creo que los magos os deben una explicación.

Ered comenzó a explicar la historia pero en cuestión de segundos Ered se quedó completamente mudo. Por más que intentara hablar, las palabras no salían de su boca. No podía articular sonidos. Sintió como si toda su mandíbula hubiera sido paralizada por un rayo.

Whiska: ¿Que pasa Ered?

Ered fue corriendo a mirarse en el reflejo del agua del rio y vio un círculo mágico en su lengua. Desenvainó una de sus dagas y se hizo un pequeño corte en la lengua justo encima del símbolo arcano. Tras el pequeño corte las palabras volvieron a fluir.

Ered: Phina... ¡rata astuta! Whiska, mírate la lengua.

Whiska fue a mirar su reflejo y vio que tenía un círculo mágico ella también.

Whiska: ¿Pero qué demonios es esto?

Ered: Esto lleva la firma de Phina por todas partes. Parece que aquí el que no corre vuela.

Whiska: Así que han querido silenciarnos, menudos cobardes.

Ered: En fin... no hay nada que podamos hacer. Por lo visto alguien quiere esconder la historia, probablemente haya sido una de las mensajeras de Alaria la que ha ido a avisar a Phina...

Mientras Whiska y Ered seguían discutiendo sobre lo que había sucedido, otro miembro del gremio acompañó a los Phantom a unas habitaciones para que pudieran sentarse y descansar.

Robb: Perdonad todo este espectáculo, se que Ered a veces no para de hablar y que Whiska puede ser algo violenta pero son buenas personas -Dijo mientras suspiraba por los gritos que se oían en la lejanía.

Drew: ¿Esos gritos son de ellos discutiendo?

Robb: Sí, todas las discusiones aquí terminan de esa manera. No os preocupeis, Whiska dejará fuera de combate a Ered en seguida.

Justo cuando terminó de decir esa frase se oyó un fuerte estruendo que incluso hizo temblar la pared.

Robb: ¿Veis? Ya está. Ahora tendremos más silencio. -Dijo mientras se reía.

Bill: Parece que les han lanzado un hechizo que nos les permite hablar, ¿estoy en lo cierto?

Robb: Así es. Phina es la líder de los adalides rúnicos. Supongo que en vuestro mundo ya no queda ninguna runa mágica así que no entenderéis muy bien lo que os voy a decir pero intentaré explicarlo de una forma sencilla.

Antiguamente habían cientos de runas alrededor del mundo, esas runas eran el modo de que el maná del mundo fluyera por todas partes. El deber de los adalides rúnicos era dibujar y proteger esas runas. De la misma forma que puedes dibujar una runa en una pared o en las entrañas de la tierra, también puedes emplearla en el cuerpo.

Los miembros de gremio de Killzan tenemos ahora mismo una de esas runas en la lengua. Podemos hablar sin problemas excepto de aquello que las runas prohíben. El poder mágico que albergan se activará inmediatamente si se incumplen las normas y, en este caso, nos enmudecerá durante un breve periodo de tiempo.

Annie: Parece un invento muy útil, supongo que también es posible aplicarlo en otras partes del cuerpo, ¿cierto?

Robb: Así es. El conocimiento de las runas y los símbolos mágicos es un arte al alcance de unos pocos privilegiados debido a su enorme poder. Esos privilegiados son los adalides rúnicos.

Drew: Entonces... ¿hay alguien que quiere silenciaros?

Robb: Es probable. Desgraciadamente los miembros del gremio de Killzan no somos muy bien vistos por la comunidad de magos y el resto de razas en Endalar.

Tommy: ¿Y eso porque, estáis enfadados con Arcan? -Dijo inocentemente.

Robb: ¡Pero qué chico tan espabilado! -Dijo con un tono alegre. ¿Quieres saber la historia del gremio de Killzan?
Tommy asintió y Robb comenzó a explicar la historia.

Los miembros del gremio de Killzan no somos magos en realidad. A pesar de que el maná circula por nuestras venas, nunca hemos estado muy predispuestos al aprendizaje de las artes arcanas.

Nos especializábamos en robar los secretos de los magos y los utilizábamos para el encantamiento de armas. De la misma forma que la mayoría de habitantes aquí también somos inmortales, ya que en su día robamos las aguas de la fuente de la inmortalidad.

Dicha fuente nunca existió en realidad, simplemente era agua imbuida con el poder de rejuvenecimiento de los magos. Los magos crearon la fuente y nosotros robamos su poder, así fue como nos ganamos la vida eterna.

Entiendo que quizás no es la mejor manera de hacer las cosas pero nuestra prioridad en la vida no era el conocimiento, sino nuestra gran familia. Proteger y cuidar de los miembros del gremio era nuestra gran misión.

El padre de Ered fue el último mortal del gremio. Hasta el fin de sus días inculcó a su hijo y a los demás los valores del gremio de Killzan, valores que aún perduran hoy en día. Pero las cosas empeoraron cuando llegó la inquisición.

Fuimos tachados de herejes y empezaron a perseguirnos como al resto de magos. No pudimos asistir al consejo de los 12 archimagos, no de forma legal, por decirlo de alguna manera.

Uno de esos 12 archimagos fue apresado y torturado por los miembros de la inquisición y Ered estuvo con él en sus últimos momentos. Asesinó a los captores del archimago pero las heridas del mago eran demasiado graves y no pudo hacer nada por salvar su vida.

En sus últimos momentos, el archimago Calvis le contó a Ered donde se iba a llevar a cabo la reunión de los 12 archimagos y el propósito por el que se celebraba. Ya que toda su gente había sido exterminada, Calvin decidió dar la oportunidad a su salvador de escapar a esta matanza sin sentido.

Ered agradeció a Calvin su generosidad y se decidió a ir a la reunión de los 12. Sin embargo cuando se presentó en la reunión los guardias que custodiaban la entrada le denegaron el acceso al no ser uno de los 12 archimagos invitados. Ered se enfadó con ellos, pues no asistir a la reunión significaba que los abandonarían a él y a todo el gremio en este mundo, y era solo cuestión de tiempo que los caballeros de la inquisición dieran con su paradero y los aniquilasen. Los magos los estaban condenando a una muerte segura.

Ered empleó la gema de los espíritus, un artefacto que arrebató a unos magos renegados hace tiempo y que permitía tomar la forma de cualquiera de los espíritus con los que se haya tenido contacto recientemente.

Tomó la forma del archimago Calvis y asistió a la reunión. Cuando llegó el día de la formación de Endalar, Ered entregó una capa de las sombras a todos los miembros del gremio y los coló en el nuevo mundo. Como habréis podido adivinar, cuando llegó el momento de que todos los archimagos utilizaran sus poderes para modelar Endalar, descubrieron la tapadera de Ered y pretendieron exiliarlo a él y al resto del gremio.

Sin embargo, Ered amenazó con revelar el secreto a los inquisidores y dado que todos ellos poseían herramientas mágicas, podrían abrir el camino para los caballeros de la Iglesia. Los archimagos condenaron estas acciones pero Ered no iba a permitir que su gente fuese asesinada.

Cogió una bomba de teletransportación y desapareció en la sombras ante la atenta y furiosa mirada de los archimagos.

Desde aquel entonces vivimos aquí y seguimos con nuestro trabajo en las sombras. Como puedes ver, debemos mucho a Ered y por eso todos le seguimos con gran devoción.

Ered: Bonita historia, Robb. Me haces parecer un gran héroe. -Dijo con una gran sonrisa.

Robb: Ya sabía que estabas escuchando, hace un buen rato que dejé de oir tus gritos por los golpes de Whiska.

Whiska: Creo que ya ha captado el mensaje, Robb. Aunque nuestro líder nunca aprende.

Ered: Pues ya lo sabéis todo de nosotros. Esa es nuestra historia. En cuanto a este sello... Phina nos debe una explicación, aunque creo que entiendo el motivo por el que quiere que mantengamos la boca cerrada. No creo que Phina os invite a la ciudad de los adalides rúnicos de buena gana así que me temo que lo mejor que podéis hacer es volver a las tierras del archimago del Sol y contadle lo que os dijo Belazar.

Whiska: Cuando el consejo de los 12 este reunido de nuevo podéis intentar pedir una audiencia con ella y quizás tengáis suerte. Pedidle que nos quite este sello y ya de paso, que os cuente la verdad.

Ered: Podéis partir mañana al amanecer, no hay ninguna prisa. Dejad que os invite a una cervezas y celebremos por la llegada de unos invitados tan distinguidos. Adelante!!

Los Phantom tuvieron por primera vez un tiempo de descanso desde que llegaron a Endalar, sin embargo, sabían que todavía tenían por delante un largo camino que recorrer. 

domingo, 5 de octubre de 2014

Kyoudai 兄弟 - Capítulo 7

CAPÍTULO VII: LA ASAMBLEA DE GUERRA

Alba despertó en el establo y a su lado se encontraba su padre adoptivo con un rostro de preocupación. En cuanto abrió los ojos su padre empezó a brincar de alegría y abrazó a Alba torpemente con sus pezuñas mientras, entre lágrimas, decía:

¡Gracias a los cielos, estás bien! Pensaba que no iba a volver a verte.

Alba se incorporó lentamente y frente a ella pudo distinguir otra figura equina, pero parecía más robusta y fuerte. Se frotó los ojos y vio a la Reina Syria, allí, en su casa.

Syria: Menos mal que te has recuperado. Pensábamos que te habíamos perdido para siempre.

Alba: ¿Qué ha pasado con Seediria? Tengo los recuerdos un poco borrosos. ¿Dónde está Ártex?

Syria y el padre de Alba se miraron desconcertados, como si no supiesen de lo que estaba hablando.

Syria: Llevas durmiendo más de 3 días, es posible que los efectos del sueño todavía estén distorsionando tu visión de la realidad.

Alba: No… estoy segura de que lo he vivido. Ártex vino a verme y me llevó a un bosque donde encontré una fuente y viaje a Seediria y además… todo eso… ha sido real ¿no?

Syria: Me temo que todavía necesitas descansar. Cuando llegué para hablar sobre la posibilidad de construir una armadura especial para ti te encontré tirada en el suelo, inconsciente.

Alba: Pero… no puede ser… estoy segura de que lo que vi era real… ¡puedo demostrarlo!

Alba extendió la palma de su mano e instintivamente pronunció un hechizo que provocó una pequeña llamarada que se elevó prácticamente hasta el techo del establo. Syria no podía dar crédito a lo que veía, y el padre de Alba se había desmayado de la impresión.

Syria: Es la primera vez que veo algo así… he leído historias antiguas de civilizaciones pasadas como los Ormag que podían manipular los elementos y controlarlos… pero tenía entendido que solo eran una leyenda… no se han encontrado indicios de magia en todo Windfair desde la era Aris… hasta ahora.

Alba: ¿Ves? Fui a Seediria y aprendí sobre el pasado, el otro mundo, y hablé con Elyra que fue la que me dio la magia.

Syria interrumpió a Alba abruptamente.

Syria: Un momento… ¿has dicho Elyra? ¿Has conocido a la legendaria Reina Elyra? ¡Es imposible! Tiene que haber otra explicación para esto, no puede ser cierto…

Alba: Pues es la verdad. Conocí a Elyra y ella me imbuyó con su espíritu y me devolvió a Windfair.

Syria: ¿Estás diciendo que el espíritu de Elyra ahora yace en tu interior? Sabía que eras especial desde el primer momento que te vi llegar a Tensora a lomos de tu padre… tu poder podría darle la vuelta a esta guerra. Esta… magia puede ser lo que necesitamos para vencer a las pingüinas yandere.

Mientras Alba le contaba a Syria todo lo que había sucedido en su viaje fantástico, al otro lado del continente los ositos de gominola se preparaban para la reunión de alto secreto con los unicornios para determinar que hacer de ahora en adelante.

Javi había estado entrenando muy duro y su armadura y arma se habían fortalecido aún más con el tiempo. Ahora mismo estaba al nivel de los más veteranos ositos y el jefe de la aldea le había otorgado la medalla de frambuesa, la mayor condecoración de los ositos guerreros.

El jefe de la aldea eligió a Javi a un escuadrón de 6 ositos guerreros como su escolta personal y se montaron en los transportadores de gelatina y pusieron rumbo a la I Asamblea de Guerra de Windfair.
Syria y sus unicornios también estaban de camino al punto de reunión.

Se decidió que la asamblea se realizaría en el pilar de la creación, una estructura antigua en el centro de Windfair que se cree que fue el antiguo emplazamiento de la fuente de la creación y donde se reunían todas las razas para hablar. Para los habitantes de Windfair este lugar era como un punto de reunión sagrado al que solo había que acudir en momentos decisivos.

Tanto Javi como Alba se quedaron sorprendidos ante la majestuosidad de aquel edificio. A pesar de haber sido castigado con el paso de los años y de estar prácticamente en ruinas, era una estructura que hacía honor a su nombre.

Tenía 6 entradas, cada una situada en una dirección con una gran puerta adornada con lo que parecían ser gemas y según cuenta la leyenda, las diferentes razas de Windfair tenían su correspondiente entrada y a través de ella llegaban a la sala central, donde se celebraba la reunión.

Como no podía ser de otra forma, respetando la leyenda, los unicornios entraron por la entrada oeste y los ositos de gominola atravesaron la entrada este. Una vez dentro, prácticamente no había ni un atisbo de luz y lo único que iluminaba los pasadizos eran unas pequeñas velas colocadas en la pared.

El camino se dividía en 2. Una larga escalera que parecía ascender hacía el cielo y un camino recto donde parecía verse luz al final del túnel. El edificio se diseñó así para que los reyes hablaran desde la parte elevada, mientras sus guardias se apostaban en la cámara baja de la sala central.

Dos ositos de gominola y dos unicornios se quedaron guardando el camino de las escaleras mientras que el resto de escoltas se dirigieron hacía la gran sala central. Sin duda alguna, aquel lugar era algo mágico.

Una vez en la sala central, tanto los unicornios como los ositos de gominola se quedaron asombrados. Pero sin duda alguna los dos guerreros que se quedaron más perplejos fueron Alba y Javi. Se miraron detenidamente el uno al otro y respondieron prácticamente al unísono –Eres igual… a mí.

Ajenos a todo cuanto les rodeaba tanto Javi como Alba no podían creer lo que estaban viendo. Desde pequeños habían pensado respectivamente que eran los únicos seres de carne y hueso de todo Windfair y ahora se habían encontrado el uno al otro. Fue un encuentro sin precedentes. Algo que sin duda alguna quedaría grabado en la memoria de ambos y en la historia de Windfair.

La asamblea de guerra había pasado a un segundo plano tras aquel encuentro. Los guerreros de ambas facciones que se encontraban en la sala central estaban sin palabras. Javi, portador de la armadura arcoíris; y Alba, elegida de la Elyra; los dos hermanos separados al nacer estaban a punto de descubrir su destino…

Javi fue el primero en hablar, con una voz temblorosa y un tono claramente asombrado.

Javi: ¿Recuerdas donde naciste? ¿Sabes quién soy, de donde vengo yo? ¿Hay más como nosotros en Windfair? ¿Qué es lo que somos?

Alba negó con la cabeza: Yo tengo las mismas preguntas para ti, siento no poder ser de ayuda. Es la primera vez que veo a otra persona igual que yo en Windfair, creía que yo era la única…

Javi le contó todo lo que pudo sobre su vida con los ositos de gominola y como se había convertido en un guerrero para luchar contra las pingüinas yandere y preservar la paz. Alba le habló de la historia de Seediria y como se había convertido en una guerrera de los unicornios que podía usar magia ancestral.

Los dos se miraron a los ojos un instante y agacharon la cabeza con tristeza. Seguían igual que antes, no sabían nada de su pasado ni de por qué estaban ahí. Sin embargo se habían dado cuenta de algo…

Alba: Javi… ¿te has dado cuenta de que los dos buscamos lo mismo?

Javi: Sí… tal vez no sepamos nada de nuestro pasado pero si avanzamos al futuro tal vez lo descubramos.

Alba: Eso mismo había pensado yo. Ambos buscamos la paz en Windfair, tal vez es el motivo por el que estamos aquí. Es posible que la respuesta que buscamos no esté en el pasado sino en el futuro.

La conversación de Javi y Alba fue interrumpida abruptamente por el sonido estridente de una campana en lo alto de la torre que extendía el sonido por todos los rincones de la estructura.

Soldado: El Jefe de los ositos de gominola y la Reina de los unicornios han tomado una decisión en la asamblea de Windfair. Ambas razas enviaran sus tropas al frente para acabar con la amenaza de las pingüinas yandere. ¡Lucharemos por la paz de Windfair!

Alba y Javi se miraron decididos y se prepararon para reunir a todas las tropas y partir hacia el frente. Aunque el encuentro fue corto, ambos obtuvieron la misma respuesta. El destino de los dos hermanos estaba cada vez más cerca.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Inazuma Eleven Go: Sombra


A pesar de que el fútbol no es una de mis pasiones, una vez más el mundo del anime ha conseguido obrar esa magia que tanto lo caracteriza para crear uno de los animes que me ha conseguido entretener durante unos largos años con todas sus temporadas. Tanto las 3 temporadas de la saga original (Inazuma Eleven) como las otras 3 entregas de su secuela (Inazuma Eleven Go).
Inazuma Eleven Go: Sombra
Cuando encuentro una serie que me gusta y da la casualidad de que algún producto llega a nuestro país, cosa bastante difícil por la baja demanda de este tipo de mercado (o al menos eso es lo que intentan hacernos creer), normalmente intento comprarme algo de ese anime. Puede ser un manga, un poster, una figura, o como en este caso, un videojuego.

Antes de que Inazuma Eleven se hiciera famoso en nuestro país, yo ya había jugado a los 3 primeros juegos y me había visto las 3 temporadas de la historia original así que cuando llegó el “boom” de esta serie en España yo estaba un poco por delante del resto.

Los 3 primeros juegos me gustaron mucho, me hicieron revivir la historia de Inazuma Eleven en primera persona, pudiendo elegir como organizaba el equipo, los partidos y que técnicas debería utilizar en los mismos. La verdad es que Level-5 hizo un gran trabajo con los 3 primeros videojuegos y cuando vi que iban a sacar el juego de Inazuma Eleven Go para 3DS no pude resistirme a comprarlo.

La metodología del juego no varía mucho respecto a las entregas anteriores, salvo por la mejora en la calidad gráfica, fruto del salto a la nueva consola Nintendo 3DS. Seguimos controlando al personaje principal, en este caso a Arion Sherwind y el sistema de entrenamiento se basa en las tradicionales pachangas, pero con una diferencia, esta vez las pachangas son opcionales y puedes decidir si quieres retar a otros jugadores. En los juegos anteriores te aparecían de forma aleatoria y tu única opción era escoger si jugabas el partido o no.

En ese aspecto, debo decir que prefiero este sistema dado que el otro al principio estaba bien, pero cuando ya tenías un nivel elevado era un poco molesto tener que sufrir las interrupciones en el juego cada cierto tiempo. Sin embargo, debo decir que el antiguo sistema incentivaba más a subir de nivel. Ahora puedes pasarte el juego sin hacer ninguna pachanga aunque Level-5 ya ha incrementado la dificultad de los equipos rivales para evitar que sea tan fácil hacerlo sin entrenar.

Vamos ahora a un aspecto que siempre he odiado. No solo en los juegos, sino también en los animes o mangas que llegan a nuestro país: el doblaje.

Por el amor de Dios, ¿tan difícil es dejar los nombres tal y como están en la versión original? Ya no solo me parece una falta de respeto hacía el autor que ha diseñado los personajes y les ha puesto nombres, sino que además para aquellos que hemos visto el anime original, nos parece una blasfemia. He creado una tabla para que podáis ver algunos de los estragos del doblaje.

Sin comentarios...
¿Entendéis porque digo que es una aberración? Podría entender que los españoles fuéramos tan cortos como para recordar Shinsuke y tuviéramos que cambiar el nombre para que los pobres niños no tengan que hacer el esfuerzo sobrehumano que supone pronunciar Shinsuke… ¿pero Jean-Pierre Lapin?
Shinsuke llora porque le han puesto un nombre francés
En fin… dejemos el tema del doblaje porque podría hablar durante horas sobre este tema y debería centrarme en la reseña del videojuego Inazuma Eleven Go: Sombra.

Jugando al juego he podido comprobar que la música no acaba de completar la inmersión al mismo. Ayuda en determinados momentos clave para saber que algo malo va a pasar pero no me ha acabado de convencer demasiado, pienso que se podría explotar un poco más como hacen en el anime.  

Como cabía esperar Level-5 vuelve a la carga en el que creo que es su mejor punto fuerte: la animación.

Las animaciones de las escenas de vídeo, las supertécnicas de los personajes en los partidos y el diseño de personajes en 3D son de una calidad excelente haciendo honor al nombre de esta aclamada compañía de videojuegos. Sus juegos siempre suelen sobresalir en ese aspecto e Inazuma Eleven Go: Sombra no es la excepción.


Por lo que respecta a la jugabilidad poco puedo decir, como ya he mencionado antes no dista mucho de las entregas anteriores de Inazuma Eleven y la metodología es en esencia la misma.

No obstante, algo que si me ha sorprendido es que al terminar el juego necesites encontrar a otro jugador que tenga la versión análoga a la tuya, en mi caso necesitaría a un usuario con el juego Luz, para poder terminar al 100 % el juego.

Yo entiendo que así fomentan un poco la sociabilidad, el encontrar a alguien con tus mismos gustos y ese tipo de cosas, pero yo siempre he pensado que restringir un juego es algo negativo, especialmente si no aprovechas las nuevas tecnologías que pueden aplicarse al multijugador.

Yo aún recuerdo como de pequeño para intercambiar pokemon de la edición azul y roja me iba con unos amigos a la hora del recreo a una esquina con un cable link para conseguir ese tan ansiado pokemon que completaría la Pokedex o que necesitabas intercambiarlo para que evolucionara (Ay, Alakazam… cuantas victorias me ha dado ese pokemon…)

Pero en los tiempos que corren, volver a tener que buscar a una persona que tenga la edición contraria para conseguir, en este caso desbloquear el camino, me parece una mala idea.

En conclusión, Inazuma Eleven Go: Sombra/Luz es un juego que recomiendo especialmente a aquellos fans de Inazuma Eleven que ya hayan jugado a los anteriores o quieran estrenarse con este.

La historia está muy bien llevada y las posibilidades tras acabar el juego son infinitas.

Puedes reclutar a los jugadores que quieras y crear tu equipo ideal, lleno de invocadores que hagan temblar a tus adversarios e intentar completar el 100 % del juego, que os aseguro que os dará horas y horas de diversión.