jueves, 26 de marzo de 2015

Dan'thil: El último linaje de magos - Capítulo 13

CAPÍTULO 13: EL ASEDIO DE LOS DRAKTIAN
Ya ha pasado 1 semana desde que establecieron su base en el monte Fuji, una base temporal que les garantizaba una cierta protección frente a los Draktian que rondaban por el exterior. Lo curioso es que tras 7 días no habían tenido ni una sola noticia. Ni de otros supervivientes humanos, ni de los enemigos que acechaban por todo el planeta.
A Drew le parecía demasiado perfecta esa situación y la sensación de peligro no le abandonaba ni por un instante. Ya no estaba en Endalar y sin embargo, todo parecía como si nunca hubieran abandonado aquel lugar. Ni rastro de los Draktian.
Drew: Esto es demasiado extraño.
Bill: Entiendo tu preocupación. Es raro que no hayan localizado nuestra posición.
Frain: Es posible que si la hayan localizado y se están preparando para atacar.
Freya: ¿Preparándose dices? ¿Has olvidado lo que pasó cuando llegaron a nuestro planeta? Esas criaturas avanzaban sin miedo por todo el mundo, sin nadie que pudiera hacerles frente.
Tommy: A lo mejor detectan la magia de nuestras armas y por eso son más cautos.
Bill: Creo que sería lo contrario -Dijo pensativo.
Drew: Explícate Bill, ¿por qué crees eso?
Bill: Los Draktian deberían sentir un fuerte rencor contra aquellos que provocaron la caída del gran meteorito que extinguió la vida en nuestro planeta. Es decir, los magos.
Freya: Tiene sentido. Pero eso no explica el por qué no atacan.
Annie se encontraba en la copa del árbol más alto vigilando cualquier movimiento del exterior. Aunque la densa niebla y la oscuridad del cielo obstaculizaba su visión enormemente, sus años de experiencia como francotiradora le habían enseñado técnicas para ver a sus objetivos incluso en las zonas más complicadas.
Algo se movía en la lejanía. Unas siluetas negras se podían vislumbrar entre la niebla blanca y Annie pudo detectar enseguida por la forma de las sombras que no eran humanos. Annie pensó que lo mejor sería informar a los Phantom de lo que acababa de ver y bajó del árbol para avisarles.
Annie: Chicos, tenemos compañía. No he podido identificarlos bien pero una cosa es segura, no son humanos.
Frain: Entonces está claro que son Draktian. ¡Preparaos para la ofensiva! -Exclamó mientras se dirigía a la entrada.
Drew: Era solo cuestión de tiempo que esto sucediese. Llevo unos días estudiando el terreno siguiendo las técnicas que me enseñaron los Psyrem. Solo pueden atacarnos por el frente así que hay varios puntos inestables que podríamos usar a nuestro favor.
Annie: Prepararé mi rifle y abatiré a los enemigos con certeza. No dejaré que pongan un pie en esta base.
Tommy: Yo voy a preparar unos pequeños explosivos naturales en el laboratorio. No dejaré que nadie haga daño a mi onee-chan.
Bill: Prepararé una estrategia para vencer. La derrota no entra en mis planes.
Los Phantom se prepararon para el combate mientras los supervivientes se refugiaban en sus cabañas, a la espera de un resultado que podría decidir si era su último día en la Tierra o si marcaría el inicio de una etapa de recuperación para la humanidad.
Drew y los demás eran perfectamente conscientes de esto y no iban a permitir que los Draktian salieran victoriosos. Ahora tenían armas que podrían hacerles frente. Era el fin del exterminio y el inicio de la guerra. Los Phantom lucharían para demostrar que su voluntad de vivir era mucho más fuerte que las ansías de destrucción y venganza de esos invasores.
Annie fue la primera en atacar. Desde la distancia un pequeño destello fue lo único que pudo ver el guerrero de los Draktian que iba en cabeza antes de ser abatido por una bala que superaba la velocidad de la luz. Aquello lo probaba, las armas imbuidas con magia funcionaban.
Annie: ¡Podemos vencer, adelante! -Dijo con un brillo de esperanza en sus ojos.
Frain: ¡Por la raza humana!
Drew: Frain, golpea el terreno que tienes a tu izquierda. Tendrás 5 segundos para retroceder, Freya, ayúdale a escapar si lo necesita.
Freya y Frain contestaron al unísono. "¡Entendido!"
Frain golpeó el suelo exactamente donde Drew le había indicado y se produjo un gran corrimiento de tierra del que Frain consiguió escapar con la ayuda de Freya.
Drew: ¡Tommy, haz que ardan nuestros enemigos!
Tommy lanzó uno de los frascos encantados con una especie de mezcla incendiaria. Con la amplificación de poder, la explosión resultante incendió todo el corrimiento de tierra, convirtiéndolo en un rio de fuego que arrasó con el ejército de los Draktian sin miramientos.
Frain: ¿Como sabías que la tierra iba a prender?
Drew: Mi maestro me enseñó a observar todo lo que me rodea. Ha llovido hace poco y debido a la contaminación el resultado ha sido esa especie de agua incendiaria. Aunque dudo que sea realmente agua, es demasiado impura como para considerarla como tal.
Bill: Bien pensado, Drew. Los Draktian pueden ser inmunes a las armas convencionales, pero no pueden hacer nada contra una oleada de fuego o un terremoto. Son fenómenos naturales que salvo que puedas volar, no podrás huir de ellos.
Drew: No contaría con ello. Simplemente los retrasará un poco. Recordad que salieron completamente ilesos de un ataque nuclear a gran escala, no será tan fácil acabar con ellos.
Tommy: Con estos frascos puedo crear mezclas poderosas que sí destruirán a nuestros enemigos.
Annie: Sabía que podía contar contigo, Tommy. -Dijo mientras le acariciaba gentilmente la cabeza.
Frain: Es la hora de acabar con los Draktian de una vez por todas. Sin embargo creo que es mejor que busquemos un campo de batalla más seguro. Los daños colaterales podrían destruir la base y hacer daño a los supervivientes.
Bill: En ese caso sugiero que demos el primer paso y descendamos unos metros para evitar daños colaterales. Allí planearemos la estrategia para vencerlos.
Los Phantom cogieron todo lo necesario y descendieron unos metros hasta una zona menos abrupta del monte Fuji y establecieron allí una pequeña barricada desde donde harían frente a los Draktian.
Los enemigos empezaron a llegar en oleadas. Hace unos meses nadie podría haber parado los pies a los Draktian pero ahora tenían nuevas armas que inclinarían la balanza a favor de la humanidad.
El asedió comenzó con los disparos de Annie rompiendo las filas enemigas. Uno tras otro iban cayendo ante los proyectiles mágicos sin tiempo para reaccionar. Annie respondía con una celeridad digna de una francotiradora con experiencia. Ni siquiera tenían tiempo para escudarse y protegerse de las balas.
Los Draktian se aproximaban a la zona roja que había marcado Bill, donde el pequeño Tommy les esperaba con transmutaciones alquímicas del más alto nivel potenciadas con la magia de las runas. Cientos de enemigos se desintegraron con solo uno de los frascos cargado con un vapor de color violeta altamente letal.
Mientras los componentes alquímicos volaban por el campo de batalla, Frain y Freya saltaron la barricada y se abalanzaron sobre el enemigo. Con presteza y maestría acabaron con un sinfín de enemigos utilizando las nuevas armas que sus maestros les habían proporcionado. Las patadas y puñetazos de Frain perforaban incluso la dura piel de los Draktian y los cuchillos de Freya decapitaban enemigos como si de hojas se tratase.
Drew se unió al combate con las pistolas modificadas que Annie había pedido a los ingenieros de Sal'Irah, por si se presentaba la ocasión y Drew necesitaba usar algo más que sus tácticas de estrategia. Una decisión acertada pues la puntería de Drew con las armas cortas no tenía rival y los pocos Draktian que sobrevivieron a los ataques de los Phantom fueron abatidos por Drew.
Bill seguía estudiando los movimientos del enemigo y planeando posibles opciones y estrategias que podían seguir. Pero los resultados que estaba obteniendo no eran muy alentadores.
Bill: No quiero alertaros pero teniendo en cuenta el patrón de ataque de los Draktian y que están enviando guerreros sin ningún tipo de estrategia, creo que podríamos estar solo ante una pequeña avanzadilla.
Drew: ¿Avanzadilla? ¡Pero si son miles!
Tommy: ¡Mirad! -Dijo mientras señalaba al frente.
La niebla del monte Fuji se estaba empezando a disipar y mostró el peor de los escenarios posibles. El ejército de los Draktian se extendía hasta donde alcanzaba la vista, millones de soldados que avanzaban con el único fin de acabar con los pocos supervivientes de la humanidad.
La desesperación inundó los corazones de los Phantom. No podrían aguantar eternamente.
Drew: Es inútil, no podremos con tantos...
Atarion: Creía que te había enseñado que la superioridad numérica no siempre es una ventaja, Drew. ¡Terreno franqueable al este! ¡Latitud norte 60,21º-42,45º! ¡Psyrem, destruid a los enemigos!
Ante los ojos de Drew se encontraba su maestro Atarion dando órdenes a un batallón de Psyrem y analizando el terreno con sus poderes. Antes de que pudiera abrir la boca otra voz se escuchó en la lejanía.
Alaria: ¡Esto es una batalla de verdad! ¡Que nuestras flechas ensombrezcan el cielo, cazadores!
Alaria descendía de los cielos a lomos de Salior acompañada de una legión de cazadores de vientos que disparaban ráfagas de flechas hacía los Draktian sin descanso.
Phina: ¡Tommy! ¿Cómo os atrevéis a molestar a mi Tommy?
El cielo se inundó de runas de rayos que carbonizaron a cientos de Draktian. Phina estaba sonriendo a Tommy mientras acababa con los enemigos. Sentirse de utilidad para su adorable Tommy le hacía muy feliz y eso le daba más fuerza que nunca.
Shen'gril: Ya estoy viejo para estos trotes pero no voy a permitir que nadie haga daño a ninguno de mis pupilos.
Patadas y puñetazos despejaron el camino a los Phantom que aun no podían creerse lo que estaban viendo.
Ered: ¡Llega la caballería chicos!
Whiska: Estamos en una pelea, estúpido. ¡No vengas con esa alegría! -Dijo mientras golpeaba a Ered.
Ered introdujo una especie de orbe en un cañón y lanzó un rayo de luz que arrasó con todo lo que encontró a su paso.
Ered: ¡A esto le llamo yo ser oportuno! -Dijo mientras se reía.
Drew: ¿Qué hacéis vosotros aquí? -Dijo anonadado.
Atarion: ¿No es evidente? Venimos a ayudar a nuestros pupilos.
Phina: Cuando pensé en lo mal que lo estarías pasando en la superficie decidí que no podía permitir que te pasara nada malo, Tommy.
Alaria: Yo simplemente he venido por Annie, quiero volver a competir contra ella y no pienso dejar que muera en un lugar como este.
Whiska: Ered y yo queríamos volver a ver nuestro antiguo mundo una vez más. Así que aprovechamos el portal que Alaria creó y nos colamos por él.
Shen'gril: Lo estuve hablando con el archimago del Sol y no estoy de acuerdo con su decisión. De hecho yo vote en contra de expulsaros de Endalar. Gracias a Frain he podido conocer mejor a los Efhirn y me gustaría seguir contando con su sabiduría un poco más.
Frain: Maestro...
Alaria: No es momento de celebrar una reunión emotiva, ¡aquí vienen!
Los Phantom asintieron con la moral renovada pues con sus maestros y guerreros a su lado la victoria era un sueño posible. Por fin erradicarían a los Draktian y recuperarían el planeta para los humanos. Sin embargo...
Adramelech: Por fin mostráis la cara, magos. -Dijo un ente misterioso con voz de ultratumba. Mi nombre es Adramelech, líder del ejército Dinsk y superviviente de la catástrofe que provocasteis hace millones de años.
Ante ellos se alzaba un dragón bípedo parecido a los Draktian pero de dimensiones colosales. Portaba una armadura muy diferente a la del resto de sus guerreros y su rostro lleno de cicatrices que parecían haber sido hechas con lava, ya que cada vez que respiraba tanto su rostro como su cuerpo brillaban con el ardor del fuego.
En su mano derecha portaba un espada enorme que podría acabar con los Phantom de un solo barrido mientras que en la izquierda sostenía un orbe misterioso de color azul, aparentemente de origen mágico, que destellaba luz de forma intermitente.
Adramelech: No sabéis cuanto tiempo he estado esperado este momento. No parecéis muy sorprendidos... ¿leísteis mi mensaje?
Alaria: Tu... ¿eres el que dejo la profecía tras la gran catástrofe?
Atarion: No puede ser...
Shen'gril: Así que los pecados del pasado nos han alcanzado al fin. Phina, quiero que escuches con atención. Regresa a Endalar y cuéntale a Arcan lo que ha sucedido aquí, es de vital importancia.
Phina: ¿Por qué hablas como si estuvieras muerto? Es por eso que no me gustan los viejos. Entendido, pero mis guerreros se quedan. No puedo dejar que mi querido Tommy se enfrente solo a esa cosa.
Ered: ¡Hahahaha! Regresar a la superficie ha sido la mejor decisión de mi vida. Las cosas no podrían haberse puesto más interesantes.
Whiska: No es momento para regocijarse, Ered. Tenemos ante nosotros a un enemigo formidable, nos espera una dura batalla.
Atarion: ¡Guerreros de Endalar! Usad vuestros poderes al máximo, no podemos caer aquí.
Drew: ¡Phantom! Preparad las armas mágicas, lucharemos con todo lo que tenemos.
Alaria: ¿Desde cuándo me das órdenes a mí, Atarion? -Dijo riéndose. No hace falta que lo digas, no es momento para contenerse.

La batalla final estaba a punto de comenzar y debían aguantar hasta que Phina regresara con refuerzos. Solo si la raza humana dejaba a un lado sus diferencias y se aliaba de nuevo para derrotar a este formidable enemigo habría esperanzas de sobrevivir. Magos y Efhirn deberán trabajar juntos una vez más, por la supervivencia de su especie.

viernes, 13 de marzo de 2015

Dan'thil: El último linaje de magos - Capítulo 12

CAPÍTULO 12: EL REGRESO A LA SUPERFICIE
Los Phantom se reunieron en la ciudad del Sol aquella noche y Bill les contó lo sucedido. Sorprendidos por la verdad sobre los Draktian, a duras penas pudieron hablar sobre las experiencias vividas mientras entrenaban con sus maestros.
Drew fue el encargado para contárselo a los supervivientes. La reacción por su parte era esperable. Ira, miedo, incertidumbre fueron sentimientos que invadieron la mente de los refugiados. En última instancia algunos le echaron la culpa a los Phantom, a pesar de que sabían perfectamente que sí estaban hoy allí era gracias a ellos.
Drew no les criticó nada pues consideraba que había parte de verdad en sus palabras. El peso de la humanidad seguiría reposando sobre sus hombros y en el de los Phantom.
Era la última noche que pasarían en Endalar y no podían conciliar el sueño. Los Phantom se dirigieron a dar un paseo nocturno por la ciudad, acompañados únicamente por los faroles mágicos que iluminaban tenuemente las calles principales.
Annie: ¿Habéis pensado qué haremos al volver a la superficie? ¿Dónde nos quedaremos?
Bill: Creo que lo más razonable sería establecer una base en alguna ciudad bien protegida.
Drew: Pero dudo que pudiéramos mantener a raya a los Draktian indefinidamente. No sin la magia.
Tommy: Si el problema lo causó la magia, entonces la solución también es la magia ¿no? -Dijo con una sonrisa despreocupada.
Frain: A veces me encantaría volver a ser un niño para tener esa mente despreocupada. -Dijo riéndose.
Freya: Aunque tiene parte de razón. Con la ayuda de los magos seguro que podríamos vencer.
Bill: Pero se desentendieron de nosotros hace años. Supongo que lo hicieron por miedo, para escapar de su destino.
Drew: No se puede huir del destino. Tarde o temprano acabará alcanzándote.
Los Phantom se quedaron pensativos mientras contemplaban el amanecer. Era una visión peculiar, diferente a la que estaban acostumbrados. El Sol de Endalar simplemente se iluminaba gradualmente hasta alcanzar su máximo.
Los 12 archimagos de todas las naciones asistieron a la despedida de los Efhirn. A pesar de que Arcan y sus magos se habían desentendido completamente de ellos, a los maestros que compartieron momentos con los Phantom se sentían algo apenados por verlos partir. Aunque fuera por poco tiempo, pudieron aprender los unos de los otros y crearon lazos sentimentales. Pero la decisión del consejo era absoluta y tenían que abandonar Endalar.
Los refugiados se prepararon para lo desconocido y los Phantom se equiparon las piezas encantadas para combatir. Hacía tiempo que no veían su mundo, y no sabían lo que se encontrarían. ¿Habrían invadido el mundo los Draktian, lo habrían destruido...? Nadie lo sabía.
El portal hacía la superficie ya estaba creado. Los Phantom fueron los primeros en la larga cola para cruzarlo. Los 6 miembros juntos dieron el paso que les llevaría de nuevo a su mundo. Su objetivo no había cambiado: sobrevivir.
El mundo que aguardaba al otro lado era tal y como lo recordaban. La nube de radiación por las bombas nucleares seguía oscureciendo el cielo y envolviendo el planeta en una oscuridad perpetua. Las columnas de humo que salían de algunos puntos, eran las señales latentes de la destrucción de los Draktian. Nada había cambiado... Y volvían a estar en el punto de partida.
Sin embargo, no podían desanimarse. Los Phantom trazaron un plan de acción mientras el resto de refugiados cruzaban el portal.
Drew: Bien, estamos de nuevo en el ártico. Tenemos provisiones para unos 8 días más o menos. Lo primero que tenemos que hacer es ir a alguna ciudad a ver si podemos encontrar más comida.
Annie: ¿Alguna en particular? Creo que todas estarán igual de destruidas y infestadas de Draktian.
Bill: Considerando nuestras opciones no tenemos demasiadas posibilidades. Sugiero que recuperemos los botes que dejamos en la orilla y nos desplacemos a cualquier otro lugar. Las reservas de comida del ártico son limitadas.
Frain: ¿Seguirán los botes allí? Y lo que es más importante ¿seguirá el kraken allí? La primera vez que vinimos casi no lo contamos.
Freya: Si se da el caso lo atravesaré con mi cuchillo. Esta vez su piel no se resistirá al filo de mi hoja.
Drew: Decidido entonces. Si tenemos suerte, los botes seguirán donde los dejamos. Navegaremos hasta encontrar tierra y luego decidiremos donde nos estableceremos.
Cuando llegaron a la costa, vieron que los botes seguían allí, aunque totalmente atrapados en una gruesa capa de hielo.
Tommy: Dejadme a mí.
Con una maestría sin igual, Tommy cogió un trozo de hielo y lo descompuso minuciosamente para determinar sus propiedades.
Tommy: Perfecto, entonces ahora hago esto, y esto, luego esto... y ya está.
Justo antes de lanzar el frasco con el contenido que acababa de preparar, Tommy pidió a todos que se subiesen a los botes. Aun sin comprender los motivos, obedecieron sin rechistar y los Phantom y los supervivientes se subieron a los botes.
Tommy: ¿Estamos todos? -Dijo con una sonrisa pícara. ¡¡¡Pues nos vamos!!!
El pequeño lanzó el frasco a la capa de hielo y la derritió completamente. El alcance de la reacción química fue tal, que incluso parte del camino por el que habían venido se deshizo totalmente. Tommy simplemente sonreía inocentemente mientras el resto se quedaban atónitos por lo que acababa de pasar.
Tommy: Parece que las runas de Phina potencian mucho mis brebajes alquímicos y explosivos. Quizás he calculado mal la proporción al no considerar la potencia amplificadora de las runas. ¿Tú qué opinas, onee-chan?
Annie: Simplemente no tengo palabras, Tommy. -Dijo mientras le acariciaba la cabeza, felicitándole.
Drew: ¡Atención, damas y caballeros! Empezaremos a remar hasta encontrar tierra, una vez allí intentaremos establecer una base y encontrar alimento y bebida. Ese es el plan.
Frain: Sí, eso es lo mejor. Intentemos evitar el conflicto con los Draktian en la medida de lo posible. Al menos hasta que tengamos una base y tracemos un nuevo plan.
Bill: Me parece correcto -Dijo pensativo.
Freya: ¿En qué piensas? Conozco esa mirada, Bill. Estás pensando en algo.
Bill: He descubierto parte de la historia, ¿pero es toda la verdad? Creo que aún faltan algunas piezas. -Dijo sonriendo.
Tommy: Parece que te lo estás pasando bien, Bill.
Bill: Es como una partida de ajedrez. Lo más divertido es pensar como harás el jaque mate. Qué piezas debes mover para conseguirlo. Esas son las piezas que busco. ¿Cómo no podría divertirme?
Frain: Hay quien te llamaría psicópata por esa forma rara de hablar. Pero tu inteligencia nos ha salvado muchas veces. Confiamos en ti.
Una voz interrumpió la conversación de los Phantom. "¡Tierra a la vista!"
Drew: ¿Dónde estamos? ¿Alguna idea? Hemos navegado hacía el este pero... el mundo está tan destrozado... es irreconocible.
Freya: En lugar de estar lamentándonos por el estado del mundo preocupémonos por ver como lo devolvemos a su antiguo esplendor. Busquemos un lugar donde establecer una base.
Annie: Freya tiene razón. Es la hora de los Phantom.
Exhaustos por el viaje por mar, decidieron descansar un momento antes de proseguir con el camino. La parte positiva de no estar en Endalar, es que no había criaturas nocturnas peligrosas. Aunque los Draktian ocupaban ese puesto vacante a la perfección.
Drew: Venga, no podemos quedarnos aquí. ¡Todos los supervivientes, seguidnos!
Caminaron y caminaron, con pequeñas pausas para descansar durante 3 días y 3 noches pero lo único que encontraron fue ceniza y polvo. El agua del río estaba tan contaminada que tenía un color negro denso, como si fuera petróleo. Los árboles y las plantas estaban totalmente marchitos debido a la nula luz solar.
Las provisiones de alimentos comenzaban a escasear. Sin una nueva fuente de recursos, la extinción era el único camino que les esperaba. Pero no iban a permitirlo, no después de haber llegado tan lejos.
Frain: Oh, cierto. Mi maestro me otorgó una semilla especial para que la utilizase en caso de emergencia. Pero necesita agua para brotar...
Tommy: Yo no le daría ese agua tan fea, seguro que se muere.
Bill: Me pregunto si habrá alguna montaña por aquí cerca. La visión no es buena, pero podría ser nuestra salvación.
Drew: Allí a lo lejos parece haber algo que tiene una capa de nieve. Es posible que sea una montaña.
Annie: Un momento... yo reconozco esa montaña. He tenido algunos trabajos aquí antes. Es el monte Fuji. ¡Estamos en Japón!
Drew: Japón, ¿eh? Qué triste paisaje, con lo hermoso que era... esta es la marca de los Draktian...
Bill: Si vamos a la cima del monte Fuji, es posible que haya agua en el interior de la roca y la contaminación debería ser mínima.
Frain: ¿A qué estamos esperando entonces? ¡Vamos a subir esta montaña!
Los Phantom y los supervivientes utilizaron las pocas fuerzas que tenían para llegar a la cima donde por suerte, consiguieron localizar un pequeño reguero de agua pura, aunque insuficiente para abastecer a todos.
Tommy: Utiliza la semilla, a ver que sale.
Frain colocó la semilla en el suelo y roció la tierra con un poco de agua que recogió en sus manos. Pero no sucedió nada...
Drew: Menuda decepción, teniendo en cuenta que es algo de Endalar me esperaba una reacción sorprendente.
Freya: Puff, ¿y ahora qué hacemos?
Annie: Tienen que haber algo para comer en el monte Fuji, no puede ser que todo este desierto.
Bill: La vida crece incluso en los lugares más inhóspitos. ¡Mirad!
La semilla había comenzado a brotar mágicamente y se extendía por la zona arraigando todo lo que se encontraba a su paso. Era como una hiedra invasora pero a escala nunca antes vista. Incluso se aferró a la superficie de la roca para seguir nutriéndose del agua.
Grandes árboles empezaron a brotar entre las raíces y se elevaron a gran altitud. Empezaron a absorber el dióxido de carbono y con el oxígeno que expulsaban crearon una pequeña atmosfera que inhibía la radiación exterior, permitiendo así que plantas y flores pudieran empezar a brotar por toda la zona.
Drew: ¿Te das cuenta de lo que esto significa, Frain? ¡Podemos alimentarnos de estas verduras, están sanas y los árboles tienen frutas que parecen comestibles!
Tommy: Y gracias a las raíces se ha formado también un pequeño lago con el agua del monte Fuji.
Annie: Sin embargo... veo un problema. Destacamos demasiado. ¿Árboles frondosos en medio de un mundo devastado? Es solo cuestión de tiempo que los Draktian nos localicen y vengan a atacarnos.
Freya: Pues les estaremos esperando. No permitiremos que se salgan con la suya. No esta vez.
Drew: Que vengan. La humanidad no se volverá a someter.

Con una nueva esperanza para los supervivientes de la humanidad gracias a la semilla del maestro de Frain, Shen'gril, y con los Phantom preparados para combatir la amenaza Draktian cuando llegase el momento, empezaron a hacer los preparativos para convertir esa colonia de humanos en el último bastión de la humanidad.

sábado, 7 de marzo de 2015

Fantasy Life



En esta ocasión os traigo una reseña del videojuego Fantasy Life, de la mano de una de mis empresas favoritas, Level-5, que nuevamente ha conseguido sorprenderme con un juego adictivo y que lejos de parecer repetitivo, nos ofrece infinidad de posibilidades para llevar a cabo nuestra aventura.

Básicamente lo que han intentado hacer es combinar el rol de acción característico de muchos videojuegos japoneses con las opciones y la libertad que ofrece Animal Crossing. El resultado es un juego que combina ambos estilos, y que ha dado lugar a un género diferente bastante entretenido. En mi opinión ha sido una apuesta más que acertada.

Cuando empecé a jugar más o menos ya sabía lo que me esperaba. El bombardeo de avances y pequeños "gameplays" del juego en las redes sociales me incentivaron a comprarlo y, aunque sabía que me iba a gustar, nunca imaginé que llegaría hasta este punto.

La pantalla de personalización de personaje tiene muchas opciones para elegir. Yo conseguí crear mi avatar ideal y aun así me quedaban combinaciones que no había probado, pero mis ansias de jugar no me permitieron seguir probando. Es lo que pasa cuando compras un juego nuevo, quieres ir a casa a jugarlo lo antes posible.


Una vez dentro del juego se nos pide elegir una profesión de entre las 12 que nos ofrecen. Yo elegí mercenario, pensando que para avanzar en el juego debería derrotar monstruos y ganar experiencia para subir de nivel. O eso pensaba.

Resulta que puedes avanzar en el juego con cualquiera de las profesiones existentes. Ya que todas ellas, por igual, te ayudan a subir de nivel. Desde la pesca de un simple pez hasta la derrota de un legendario dragón. Ese aspecto fue algo que me sorprendió, ya que podía completar el juego siendo cocinero sin necesidad de tocar una espada, aunque hace falta matizar.

Si necesitas carne de lobo para hacer un buen plato, vas a tener que ir a cazar lobos así que más te vale ir bien equipado para derrotarlos o no conseguirás ingredientes. Algunos pueden adquirirse en tiendas por unos cuantos Revis (la moneda del juego) pero otros son exclusivos y tienes que ir a buscarlos.

Yo, fascinado por la dinámica del juego, decidí subir todas las profesiones de manera simultánea. Primero subí de rango en la profesión de mercenario y luego proseguí con las demás para subirlas también un rango. Acto seguido avancé con la historia principal y volví a repetir el proceso para subir otro rango. De esta manera llegué al rango de maestro con todas las profesiones antes de terminar la historia principal.

Esto aumenta la diversión del juego a mi parecer y lo recomiendo enormemente, ya que todas las profesiones están relacionadas entre sí. Si no matas ovejas, no podrás obtener lana, y sin lana no podrás hacer los hilos que se necesitan para sastrería y a su vez sin las telas de sastrería te será imposible realizar algunos muebles para carpintería.

Prosiguiendo con la reseña juego, en lo que a la historia principal se refiere creo que no es nada fuera de lo común. Tampoco podíamos esperar una historia al estilo de juegos como Kingdom Hearts o la saga Tales Of, sin embargo creo que está bien llevada y en algunas ocasiones sientes intriga sobre qué vendrá a continuación.

En el apartado musical no puedo decir otra cosa más que sobresale por todos los lados. Las canciones son extremadamente animadas, tanto las del mundo en general como las correspondientes a cada profesión.  Y si no me creéis, os invito a comprobarlo por vosotros mismos.

Además es muy expresiva y te ayuda a describir perfectamente tus aventuras. Os pondría como ejemplo la batalla contra un enemigo formidable, solo con oírla ya sabes que te espera una batalla épica y reñida.

La animación... ¿qué puedo decir de la animación? Me encanta como trabaja este aspecto Level-5, un ligero toque infantil, añadimos tres dimensiones, lo mezclamos con un mundo colorido y bum! tenemos una animación excelente.

Esto combinado con las posibilidades de personalización de tu personaje con las diferentes armaduras o armas, tiene aun más mérito.

Pero no todo podía ser bueno y ahora llega el amargo momento de las críticas, ya que no hay juego perfecto y siempre hay algunas cosas que nos pueden gustar más o menos.

La primera es el DLC. Sí, tienes que pagar para descargar un contenido adicional, que según ha dicho la propia Nintendo, duplica las horas de juego al añadir nuevas misiones y rangos. Esto no parece excesivamente negativo, quitando el tema del precio que puede ser algo con lo que los consumidores pueden no estar muy conformes.

El verdadero problema es que aquellos que se lo descarguen no podrán conectarse online con personas que no lo tengan descargado. En otras palabras, limita mucho el poder estar con amigos ya que si tú te descargas el DLC pero tus amigos deciden no hacerlo, no podrás invitarlos a jugar contigo.

La segunda que ya he mencionado, es la historia. Me hubiese gustado que hubiesen explotado más las mini historias de cada profesión, dándoles un papel protagonista en función de si eliges una u otra, no exclusivamente al principio con la misión inicial. 

Este aspecto podría haberse explotado más y en mi humilde opinión, ampliaría aun más las posibilidades del juego.

Por lo demás, creo que ha superado mis expectativas. Tanto en música, como en animación, y en horas de juego. Es uno de esos videojuegos que podríamos decir que es para toda la familia, los niños se divertirán mucho y los adultos intentarán explotar al máximo todo el contenido que ofrece. Por eso mismo, os recomiendo Fantasy Life. Estoy seguro que lo disfrutaréis tanto como yo.

Como nota adicional os diré que yo no tengo el DLC y aun así a día de hoy llevo 82 horas de juego y no he alcanzado el máximo rango en todas las profesiones. Aquí la prueba



miércoles, 4 de marzo de 2015

Dan'thil: El último linaje de magos - Capítulo 11

CAPÍTULO 11: LA RESOLUCIÓN DE BILL

Han pasado varios días desde que los miembros de los Phantom dejaron la ciudad del Sol y partieron con sus respectivos maestros para aprender una forma de combatir a los Draktian. Bill se había quedado con el archimago Arcan, prestando mucha atención a sus enseñanzas y almacenando todo el conocimiento que pudiera ser útil en su prodigioso cerebro.

Sin embargo, algo rondaba en la cabeza de Bill y le impedía concentrarse totalmente en los consejos del archimago. Necesitaba encontrar la respuesta a cualquier precio. Es lo que le prometió a los Phantom.

Durante el día se dedicaba a escuchar las clases magistrales de Arcan y visitaban la ciudad para ver como entrenaban los otros magos y como la magia había simplificado la vida de los habitantes de la ciudad del Sol y de todo Endalar. Era realmente impresionante ver a las personas utilizando el poder de viento para secar sus ropas o creando llamas para cocinar.

Por la noche, en lugar de dormir, Bill se iba a leer libros a la biblioteca y pasaba largas horas aprendiendo sobre la historia de la magia y Endalar. Aunque Bill pareciese una persona irrelevante en un grupo de guerreros de élite como los Phantom, lo cierto es que era el cerebro del grupo. Los Phantom jamás habían fallado una misión gracias a las capacidades de Bill para prever todo tipo de situaciones e imprevistos. Él movía los hilos desde las sombras, mientras que los Phantom actuaban siguiendo sus instrucciones al detalle en la luz.

En menos de 24 horas había sido capaz de aprender a leer el idioma de Endalar descifrando el significado detrás de los símbolos, lo que le permitió poder dedicar gran parte de su tiempo a buscar información sobre los Draktian, aunque no hubo suerte.

El resto de tiempo libre que tenía lo dedicaba a buscar posibles rutas de escape de la ciudad sin que Arcan ni ninguno de los magos lo supieran. Si la información que buscaba no se encontraba en la ciudad del Sol, es posible que Belazar tuviera la respuesta. Tenía que ir a las tierras del nigromante y preguntárselo directamente.

Arcan: Ya llevas varios días estudiando conmigo. ¿Qué te parece el mundo de la magia?

Bill: Sin duda alguna es un mundo fascinante, pero no es para mí. Demasiadas variables a considerar a la hora de planear una estrategia. Me llama la atención el sistema de vuestra ciudad, todo se mantiene con magia. ¿No habéis pensado qué pasaría si de repente no pudierais usarla?

Arcan: El maná de nuestros cuerpos se retroalimenta infinitamente, la situación que planteas es improbable, por no decir imposible. En vuestro mundo seguro que os encontráis en la misma situación, ¿me equivoco?

Bill: En absoluto. Dependemos de las energías fósiles mayoritariamente. Sin embargo, somos conscientes de sus límites y esa consciencia nos permite investigar e innovar para obtener nuevas formas de energía. En Endalar no tenéis esa consciencia, y creo que es un error.

Arcan: Eres interesante, joven Bill. Tu sabiduría y conocimientos podrían estar a la par con los de los magos. Si no fueras un Efhirn, podrías haber llegado a ser uno de los mejores magos de Endalar.

Bill: Como ya he dicho, este mundo no es para mí. Además... es curioso cómo te refieres a la superficie como otro mundo cuando en realidad somos del mismo planeta. Ese error se me ha pegado gracias a ti, archimago. -Dijo sonriendo.

Arcan se rió y invitó a Bill a que lo acompañará hacía una sala de entrenamiento para que viera a los mejores magos en acción.

Arcan: Esta sala ha sido creada con maná y forma parte de otra dimensión. Mientras estas en ella, no sentirás agotamiento ni dolor, es el lugar perfecto para que los magos de élite de la ciudad del Sol practiquen sus conjuros más poderosos y creen otros nuevos. Creo que puede ser una buena experiencia para ti.

Bill: Veré que puedo aprender.

El poder de los magos de élite parecía no conocer límites. Capaces de invocar grandes muros de llamas, provocar terremotos o abrir fisuras en el espacio tiempo, eran unas personas que nadie querría tener como enemigos. Mientras algunos practicaban esos hechizos poderosos, otros magos estaban sentados con libros y dibujando circulos de magia que ayudarían a crear nuevos hechizos.

Uno de ellos, termino el círculo mágico y lo dibujó en el suelo de la sala. Acto seguido empezó a conjurar palabras de poder que iban siendo absorbidas por el círculo. Primero fuego, luego espacio, a continuación vida, luego agua y finalmente tierra, trueno y velocidad. El mago se puso en el centro del círculo y invocó un espíritu de dimensión colosal que obedecía sus órdenes. Sin embargo, no tardó en descontrolarse y tuvieron que desinvocarlo.

Arcan: Algo ha salido mal en ese hechizo. Tal vez faltaban más combinaciones de magia. Sin embargo, mis estudiantes no se rinden. Siguen estudiando día tras día para lograr nuevos hechizos y avanzar en la senda del conocimiento. Ese es nuestro camino. ¿Tienes claro cuál es tu camino, joven Bill?

Bill: Mi camino no difiere mucho del vuestro. Mi meta es el conocimiento, saciar mis ansías de aprender y alcanzar un mayor grado de sabiduría. Pero los Draktian se interponen en mi camino, así que primero debo encontrar la manera de derrotarlos para seguir avanzando. Como puedes ver, yo tampoco me rindo, Arcan.
Arcan: ¡Eso es lo que quería oír! -Dijo riendo a carcajadas.

Mientras estaban en la sala de entrenamiento se hizo de noche y Arcan se fue a dormir. Bill había estado estudiando los movimientos de los guardias nocturnos y consideró que el momento perfecto para realizar su huida era esta noche.

Bill: Ahora que he visto el potencial de los magos de élite, tengo aun mas sospechas que antes. Debo comprobar si mi teoría es cierta y el único que puede ayudarme ahora mismo es el nigromante Belazar. Es hora de hacerle una visita.

Bill cogió la mochila que previamente había preparado con algunos víveres y el mapa hacía las tierras del nigromante y emprendió su camino para esclarecer sus dudas. Como ya se conocía el camino de la primera vez que fueron allí, el viaje se hizo más corto y placentero que la vez anterior. Sin embargo, caminar de noche exigía extremar las precauciones por las criaturas nocturnas de Endalar.

No fue un problema para Bill escoger la ruta más segura y óptima de todas puesto que llevaba días observando los movimientos de las criaturas y el camino más eficiente para llegar a las tierras de Belazar. Tras unas cuatro horas de viaje a buen ritmo, llegó a su destino.

Recordó los problemas que vivieron al llegar aquí, pero estaba seguro de que no tendría problemas para llegar a la ciudadela del nigromante, al fin y al cabo, por alguna razón le había causado una buena impresión la primera vez que vino aquí.

Desde las sombras una voz resonó por toda la zona.

Belazar: Así que has venido... sabía que lo harías.

Bill: Perdona que te moleste a estas horas pero tengo que hablar contigo de algo importante.

Belazar: Así que ya te has dado cuenta... ¿ya conoces la verdad?

Bill: Creo que me hago una idea, pero me gustaría que aparecieses para hablar en persona y confirmarlo.

El cuerpo de Bill se elevó unos metros y se fundió con las sombras y se teletransportó a los aposentos del nigromante Belazar.

Belazar: He estado esperando este momento. Hablemos, Efhirn. -Dijo con una maliciosa sonrisa.

Bill: Gracias por esta bienvenida. Sigo sin acostumbrarme a estos saltos mágicos.

Belazar: Desde el primer momento que te vi supe que no eras como los demás, no me equivocaba contigo, Efhirn.

Bill: Me halagas. Sin embargo he venido aquí en busca de respuestas. Creo que tu puedes dármelas. ¿Quiénes son los Dinsk?

Belazar se empezó a reír.

Belazar: Distinto nombre, mismo destino. Los Dinsk, las criaturas a las que tu llamas Draktian, cada uno le pone el nombre que quiere. Vosotros os llamáis humanos, pero nosotros os llamamos Efhirn. Una etiqueta irrelevante, sin duda.

Bill: ¿De verdad? Pues a mí me parece que han sabido etiquetar a los Draktian de una forma muy precisa, casi como si los conocieran... ¿me equivoco?

Belazar: ¿Que te ha dicho el idiota de Arcan sobre esto?

Bill: Nada. Ni siquiera los libros en la biblioteca hablan de ello. Pero sigo sin creerme que no sepan nada.

Belazar: Haces bien en sospechar. Arcan no te ha contado todo lo que deberías saber.

Bill: Aun hay piezas del rompecabezas que me faltan, esperaba que tu pudieras dármelas.

Belazar: ¿Así de simple? Toda información tiene un precio, Efhirn. ¿Qué puedo ganar con ello?

Bill: Podrías vengarte de aquellos que te despreciaron. Creo que es un buen trato.

Belazar: Por eso me caes bien. Sabes cómo jugar con los corazones de las personas. Es una pena que yo me deshiciera del mío hace una eternidad.

Bill: Una eternidad. Gracias por darme esa pieza. Ahora hay más incógnitas que antes pero se han aclarado otras.

Belazar: ¡¿Pero serás?! -Dijo mientras se reía a carcajadas.

Bill: ¿Desde cuando hace que los magos vivís en este planeta? Aunque para mi 500 años puede parecerme una eternidad, dudo mucho que para vosotros tenga esa misma consideración.

Belazar: En efecto 500 años es un suspiro para los magos. Contestaré a esa pregunta, llevamos en este mundo desde la época de los Dauroni, esos a los que vosotros conocéis como Dinosaurios.

Bill se llevó la mano a la barbilla y se quedó pensando sobre su teoria.

Bill: Fascinante. Creo que eso explica muchas cosas. Como el por qué los Draktian tienen forma humanoide pero parecen dinosaurios. ¿Verdad, nigromante?

Belazar: Oh, y yo que quería alargar esta conversación un poco más... eres un hombre directo. Veamos... por dónde empezar... ¿qué tal si comienzo por el principio?

Bill: Adelante, por favor.

Belazar comenzó a hablar sobre la historia de los magos y Bill se quedó prestando atención para recoger la información necesaria para solucionar el rompecabezas.

Hace mucho tiempo, los seres humanos descubrieron el poder latente en su interior, el maná...

La evolución de los hombres fue lenta pero sin pausa. No teníamos un idioma, nos limitabamos a pelearnos entre nosotros por las mejores mujeres y las mejores presas para cazar. Nos matábamos por una cueva más grande, o simplemente por defender unas fronteras inexistentes. Creo que esa fue la primera palabra que inventaron los humanos: frontera.

Limitando el territorio y apropiándonos de él como si fuera nuestro, empezamos a crecer por separado, en diferentes tribus y comenzamos a innovar en agricultura y ramaderia. Con el tiempo, descubrimos el poder del maná de nuestro interior pero no podíamos dominarlo de manera individual por nosotros mismos.

Podíamos invocar rayos que creaban fuego al impactar en los arboles pero lo hacíamos sin conocimiento y control alguno, por lo que muchos de esos intentos acabaron con la muerte de muchos humanos. Algunas tribus desaparecieron por este motivo, los rayos o el fuego descontrolados, e incluso en algunos casos el intento de hacer que lloviera terminaba con un agua llena de impurezas que intoxicaba los alimentos. Algo terrible, sin duda.

Al ver todo esto, las tribus acordaron unirse en una sola para dominar y comprender este gran poder. Esta unión dio pie a una sociedad y a la creación de la primera escuela de magia, destinada al aprendizaje de estas artes.

Con el tiempo, aprendimos a dominar este poder y lo empleamos en grandes obras para mejorar la calidad de vida de todos los seres humanos. Creamos grandes edificios, aceleramos el crecimiento de los alimentos, incluso aprendimos como utilizar el flujo de maná para alcanzar la inmortalidad. Todo parecía un cuento de hadas.

Oh, es verdad. Llevo mucho tiempo hablando de los humanos y me he olvidado de los antagonistas de esta historia: los Dauroni o como vosotros los llamáis, los dinosaurios.

Los dinosaurios, a diferencia de los hombres, carecían de inteligencia y se movían puramente por instinto. Tenían unos patrones de conducta determinados y estaban al margen de todo lo que sucedía en el mundo humano. Criaturas inocentes, sin duda.

Tras largos años de evolución y progreso, los humanos cruzaron una peligrosa línea que cambió el curso de la historia. Sí... todavía lo recuerdo. Todo cambió ese día por las acciones imprudentes de los humanos.

Nos creíamos capaces de hacer cualquier cosa. No satisfechos con toda la cantidad de hechizos que habíamos descubierto, ansiábamos conocer más. Seguíamos creando nuevos conjuros para explotar al máximo la capacidad de nuestro maná. Pero no comprendíamos el potencial que podía llegar a tener...
Y entonces llegó el desastre...

Un archimago realizó el mayor hechizo conocido hasta la fecha. Combinó las 12 energías de la creación en un círculo mágico para invocar al gran espíritu del maná, del que se dice que fue el creador de todo y el ser más poderoso y sabio de todos. Pero ese archimago fue ingenuo al pensar de que podría realizar semejante hazaña.

En lugar del gran espíritu del maná, invocó un meteorito de dimensiones colosales que se precipitó sobre el planeta Tierra. Conmocionado por la enorme piedra incandescente que acabaría con toda vida en el planeta, decidió utilizar lo que le quedaba de poder para proteger a los pocos magos que estaban cerca mediante un hechizo de protección potenciado con el maná de la tierra.

Aproximadamente cincuenta magos fueron los afortunados que se salvaron de la onda expansiva del meteorito. Yo fui uno de esos afortunados...

El impacto acabó con toda la vida en el planeta, y en especial con la vida de los seres que gobernaban la tierra, el mar y el cielo en aquel momento: los dinosaurios. Esas criaturas inocentes fueron exterminadas por la insensatez de un joven mago y sus ambiciones de conocimiento y poder.

Bill: Entonces... los Draktian son supervivientes del desastre. Era justo lo que pensaba.

Belazar: Es muy probable. Tras varios siglos sumidos en la más remota oscuridad, la luz del Sol volvió a penetrar en la atmosfera y iluminó de nuevo la superficie del planeta. Mientras vagábamos por un planeta baldío encontramos unas pinturas grabadas con lava en la pared de un volcán cercano. El mensaje era claro: "Llegará el día en el que los humanos deberán rendir cuentas por sus actos".

Como ya te dije la primera vez que viniste a verme, el resto del mensaje fue calcinado por una súbita erupción de volcán. Esto fue lo único que pudimos descifrar.

Bill: Pero eso sigue sin explicar el por qué nos atacan a nosotros en lugar de a vosotros. Nosotros no tuvimos nada que ver con aquello.

Belazar: El odio no tiene fronteras, Efhirn. Consumirá a todo aquel que se cruce en su camino. Los Dinsk buscan venganza contra los humanos, no harán distinciones.

Bill: Debo agradecerte tu colaboración, Belazar. Pero todavía tengo algunas preguntas a las que debo dar respuesta y por ello me gustaría pedirte un favor.

Una intensa luz inundó la ciudadela del nigromante interrumpiendo súbitamente la conversación entre Bill y Belazar. De algo que parecía un halo de luz surgieron 2 magos de batalla y el archimago Arcan visiblemente enfadados.

Arcan: ¡¿Qué le has contado?!

Belazar: Oh, Arcan, viejo amigo. Hacía tiempo que no venías a visitarme. ¿Cómo está tu querida esposa? -Dijo sonriendo maliciosamente.

Una bola de fuego se dirigió directamente hacía el nigromante pero pudo disiparla empleando el poder de las sombras.

Belazar: ¿Estás seguro de que quieres empezar un combate aquí? Estas en mis dominios, aquí el poder del Sol esta eclipsado por la sombra. Tus posibilidades de ganar son casi nulas, archimago del Sol.

Arcan puso cara de enfado mientras abría de nuevo un halo de luz y miraba a Bill, decepcionado por su traición.

Belazar: Si sobrevives, ven a verme cuando necesites respuestas. Te estaré esperando... Efhirn.

En tan solo un instante estaban de vuelta en la ciudad del Sol, el halo de luz era en realidad un pasaje que comunicaba dos puntos y permitía teletransportarse entre ellos.

Arcan: ¿Por qué has hecho esto, Bill? ¿Creías que no me había dado cuenta de tus largas noches leyendo libros en la biblioteca? Tengo ojos en todas partes, mientras estés en la ciudad no puedes escapar de mi control.

Bill: Esa afirmación ha sonado bastante autoritaria. ¿Tal vez se te están pegando los malos hábitos de los Efhirn?

Arcan: Me decepcionas. Creía que eras diferente, que tenías las mismas ansías de conocimiento que los magos. Pero me equivocaba. Eres solo un Efhirn que se inmiscuye en todo aquello que no le concierne.

Bill: Al contrario. Mis ansias de conocimiento no tienen fronteras. Si hay algo que quiero saber, no descansaré hasta obtener las repuestas que busco. Esa es la verdadera esencia del conocimiento, la curiosidad.

Arcan: La curiosidad mató al gato. ¿No es ese un dicho de los Efhirn?

Bill: Pero lo hizo más inteligente.

Arcan: A costa de su vida. Eso no es inteligencia, es estupidez.

Bill: Si eso es lo que quieres creer, adelante. No puedo perder tiempo con explicaciones a alguien que no quiere entender. ¿Cuándo nos vamos?

Arcan: Mañana llegarán tus compañeros y abandonaréis Endalar. Eso fue lo que acordamos.

Bill: Si mis sospechas son ciertas, no necesitaremos volver a este mundo nunca más. No te preocupes por ello.

Arcan: Así sea. A partir de mañana, los Efhirn volverán a la superficie y se desvincularan del mundo de los magos para siempre.