sábado, 17 de enero de 2015

Dan'thil: El último linaje de magos - Capítulo 9

CAPÍTULO 9: EL CONSEJO DE LOS 12 ARCHIMAGOS

Los Phantom se cargaron con las provisiones que Robb les había preparado para el viaje hasta la ciudad del Sol, donde podrían contarle a Arcan todo lo ocurrido durante su travesía por Endalar, y completar la misión que éste les había encomendado.

El gremio de Killzan obsequió a los Phantom con una brújula mágica que les ayudaría a orientarse para llegar a la ciudad del archimago del Sol. Esta brújula funcionaba como un "GPS" y siempre apuntaba hacía el lugar al cual se deseaba ir. Con ella, el viaje les resultaría mucho más cómodo.

Partieron al amanecer, con los primeros rayos del Sol de Endalar iluminando la hermosa tierra que les rodeaba. Comenzaron a caminar hacía donde señalaba el artefacto y no tardaron en encontrar un camino que parecía llevarlos de manera directa y sin necesidad de adentrarse en lugares peligrosos.

Tommy observaba con atención el paisaje y las criaturas que se movían entre la maleza. Aunque no se parecían en nada a los animales de la superficie, no podía apartar de su cabeza el sentimiento de nostalgia por su mundo.

Tommy: Esos animales me recuerdan a los que solía ver en el zoo.

Bill: Ciertamente, en términos de características fisiológicas y pautas de comportamiento podríamos decir que podrían ser alguna especie de evolución de las criaturas de la superficie, aunque haría falta un estudio más a conciencia para determinar la veracidad de mis hipótesis. Sin embargo...

Annie interrumpió a Bill con una fuerte colleja mientras señalaba los ojos de Tommy.

Annie: Aunque ha vivido muchas experiencias de combate, sigue siendo un niño. Déjate de tus estúpidas teorías y deja que sea feliz, aunque solo sea con recuerdos de nuestro mundo. -Dijo Annie susurrando-

Freya entendió la situación rápidamente y cargó a Tommy sobre sus hombros.

Freya: Desde aquí podrás ver mejor todo lo que nos rodea. Si ves algún pájaro bonito, avísame y lo vemos juntos, ¿vale?

Frain: Vaya vaya... hasta la implacable Freya tiene su corazoncito... -Dijo mentalmente-

Drew: No debemos entretenernos. Según esta brújula estamos siguiendo el camino correcto y no deberíamos tardar más de 1 día en llegar a nuestro objetivo. Con un poco de suerte, Arcan permitirá a los refugiados quedarse en Endalar y tendrán un mundo en el que vivir.

Tommy: ¡Mira Freya! ¡Esos de allí parecen elefantes! -Gritó entusiasmado.

Freya: Yo diría que parecen mamuts, como los que existían en la antigüedad. Fíjate en los cuernos que tienen en la cabeza.

Drew: Y yo digo que se están acercando con cara de pocos amigos. ¡CORRED!

Frain: ¡¿Pero qué es lo que hemos hecho?! -Dijo mientras corría desesperadamente.

Bill: Es probable que tengan su guarida cerca. Este comportamiento es habitual en todas las especies. Seguramente creen que intentamos hacer daño a sus crías.

Drew: ¡No es momento para lecciones de biología, Bill! ¡Salgamos de aquí inmediatamente!

Tras varios minutos de persecución, las criaturas dejaron de perseguirles y los Phantom se tomaron unos segundos para recuperar el aliento. Estaban realmente exhaustos tras la carrera así que decidieron continuar el viaje a la maña siguiente.

Frain hizo una hoguera con ramas secas para evitar que se acercaran las criaturas nocturnas y la usaron para cocinar los alimentos que Robb les había preparado. Tras la cena, se tumbaron todos en el suelo y contemplaron el estrellado cielo sobre sus cabezas.

Annie: Parece increíble que algo tan precioso lleve oculto de nosotros tanto tiempo.

Drew: A mí lo que me parece increíble es que todo esto sea artificial. ¿Hasta dónde llegan los límites de la magia? ¿Por qué nuestros antepasados intentaron destruir a los magos?

Bill: La humanidad siempre ha temido aquello que no puede controlar. Es posible que solo los magos eruditos tuvieran un control de la magia lo suficientemente bueno como para poder utilizarla con precisión y seguridad. Tal vez el resto de humanos temían lo que pudiera pasar si los inexpertos utilizaban la magia sin control.

Tommy: Pues a mí me gusta la magia, Bill. Se parece mucho a la alquimia. Puede crear cosas maravillosas si se sabe utilizar.

Freya: Todo el tema este de la magia es demasiado complejo para mí. Aunque reconozco que puede ser útil en algunas situaciones.

Drew: ¿Creéis que los magos se ofrecerían para luchar en la superficie? El mundo de la superficie también es su mundo al fin y al cabo.

Bill: Aunque así fuese, tampoco hay garantías de que vencieran a los Draktian.

Drew: Quizás tengas razón. Buenas noches, chicos.

A la mañana siguiente prosiguieron su camino por Endalar y a pesar de los inconvenientes, consiguieron llegar antes de lo esperado a la ciudad del Sol.

La ciudad estaba igual que cuando partieron. La población aun seguía un poco inquieta por la presencia de los Efhirn allí, y a lo lejos se podía vislumbrar la zona de Aris, donde permanecían encerrados los supervivientes humanos por el momento.

Cuando llegaron, Arcan no estaba presente para recibirles y uno de los guardias del palacio fue el que les informó de lo que estaba sucediendo.

Guardia: Lo lamento, caballeros. Pero en estos momentos el Archimago está reunido de urgencia para tratar un asunto concerniente al mundo de Endalar. Tendréis que esperar hasta que finalice.

Drew: No importa, esperaremos el tiempo que sea necesario. Gracias por la información.

El guardia se retiró nuevamente a su puesto de vigilancia y Drew escuchó en la lejanía una voz que le resultaba familiar.

Darzul: Vaya, vaya, ¿así que todavía seguís vivos? Pensaba que moriríais en las tierras del nigromante.

Drew: Sentimos decepcionarte, pero hemos cumplido la misión que se nos encargó.

Darzul: Lo sé, el Archimago se ha reunido con los líderes de las otras naciones de Endalar para debatirlo. Alaria vino en persona para comunicarnos el mensaje. Espero que vuestro viaje no haya sido en vano. -Dijo mientras se alejaba riéndose maliciosamente.

Freya: Menudo idiota. Sigue odiando a los humanos después de tanto tiempo.

Frain: No podemos culparle, es un capítulo desagradable de nuestra historia.

Los Phantom se acercaron a la zona de Aris donde tenían a los refugiados humanos y vieron que estaban muy felices. Era como una mini ciudad donde tenían un lugar para dormir y comida que llevarse a la boca. Cuando hablaran con Arcan le agradecerían su hospitalidad.

Tras ocho horas de espera, finalmente Arcan salió de la torre donde se estaba celebrando la reunión de los 12 archimagos, pero no lo hizo solo. A su lado le acompañaban los líderes de todas las naciones. Pudieron reconocer a Alaria, Kandelz y al propio Arcan, pero habían muchas caras desconocidas para ellos.

Arcan: Así que finalmente habéis regresado. Alaria me ha puesto al corriente de todo lo que ha sucedido y me ha transmitido el mensaje de Belazar. Ese es el motivo por el que he convocado al consejo de los 12 hoy aquí. Sin embargo, antes de sacar conclusiones me gustaría que nos contaseis más cosas sobre vuestro viaje a las tierras del nigromante. Por favor, no escatiméis ni el más mínimo detalle.

Ya que Bill fue el que más habló con Belazar, se encargó de comunicar todo lo sucedido en la residencia del nigromante, así como de toda la conversación que tuvieron. El origen de los Efhirn y también la extraña profecía que el nigromante tenía en uno de sus libros "Llegará el día en el que los humanos deberán rendir cuentas por sus actos”.

Kandelz: Tal y como sospechábamos. Ni en mis sueños más locos hubiera podido pensar que este día llegaría.

Phina: Escuchadme bien, Efhirn. Debéis abandonar Endalar. Yo, Phina, líder de los adalides rúnicos no permitiré que vuestra presencia ponga en peligro la seguridad de Endalar.

Arcan: Cálmate, Phina. No debemos apresurarnos.

Alaria: Sin embargo, no podemos ignorar la amenaza que suponen para nosotros y nuestra gente.

Ered: WoW, menudo ambiente de hostilidad se respira aquí.

Phina: ¡ERED! -Dijo con ojos llenos de furia. No has acudido a la reunión de los 12, aunque tampoco me sorprende viniendo de un farsante como tú.

Ered: ¿Podrías dejar para luego las acusaciones y quitarme este regalito que me has puesto en la lengua?

Drew: Ered ¿Cómo es que has venido?

Ered: Shh!! Si está sucediendo lo que creo que está sucediendo me parece que no estáis en posición de hablar. Os sugiero que guardéis silencio absoluto.

Arcan: Belazar tampoco ha venido, aunque era previsible. Nos hubiera gustado contar con tu presencia, Ered.

Shen'gril: En mi humilde opinión, nada hubiera cambiado si hubiera estado presente. Creo que todos hemos llegado a la misma conclusión. A propósito, soy Shen'gril, el líder de los monjes espirituales. Me honra contar con vuestra presencia, Efhirn. Sin embargo, habéis llegado en un momento bastante delicado dada la situación en la que nos encontramos.

Bill y los demás querían hablar pero Ered agitaba la cabeza en señal de que se mantuvieran en silencio.

Phina: Tsk! Está bien, quitaré el sello. Pero no cambiaré mi opinión sobre los Efhirn. Hace años que decidimos desentendernos de los problemas de la superficie.

Arcan: Entiendo tu preocupación, Phina. Pero debemos pensar una solución. Expulsar a los Efhirn solo los condenará a la muerte.

Kandelz: Además, con el sello mágico debilitado nada impide que los Dinsk puedan llegar a Endalar tal y como hicieron los Efhirn. Coincido con Arcan, debemos encontrar una solución.

Alaria: Y Phina debería reforzar el sello que protege la entrada de Endalar.

Phina: Umm... en eso estoy de acuerdo. Mandaré a dos de mis mejores adalides a reforzar el sello.

Ered: ¿Parece que todos estamos conformes no? No podemos abandonar a los Efhirn.

Los Phantom no sabían que estaba pasando, se sentían totalmente desplazados en aquella conversación. Todos estaban hablando de un tema que parecía dejarlos al margen. Tras varios minutos de deliberación, todos se giraron en dirección a los Phantom y Arcan empezó a hablar.

Arcan: Hemos llegado a un acuerdo. Entendemos la situación de la superficie y las penurias que habéis tenido que pasar para llegar hasta aquí. No obstante, no podemos permitir que la seguridad de Endalar se vea comprometida por vuestra presencia. Debéis marcharos lo antes posible.

Drew y los demás se quedaron atónitos con lo que acababan de escuchar.

Drew: ¿No podemos quedarnos en Endalar? Pero... ¿por qué?

Arcan: Lo lamento mucho.

Drew: ¡Mirad a toda esta gente! ¡Son civiles, no guerreros! ¡Los estáis condenando a una muerte segura! -Dijo enfurecido.

Arcan: Os ruego que me dejéis terminar. Algunos miembro del consejo de los 12 se han ofrecido a entrenaros para que podáis combatir contra los Dinsk en la superficie. Seréis vosotros los encargados de proteger a vuestros ciudadanos.

Frain: Pero nosotros no podemos usar la magia, ¿y que garantías hay de que la magia funcione contra los Draktian?

Kandelz: Lo hará. -Dijo con seguridad.

Drew: Pero... nosotros...

Ered: Ay... -Dijo Ered dejando escapar un suspiro. Sabía que todo esto acabaría así. No os preocupéis, la magia de encantamiento de armas dotará a vuestras armas de un poder similar al que utilizan los magos.

Phina: Tu eres experto en eso, ¿verdad?

Ered: Wow, tus palabras son como puñaladas de acero frío. Pero no es momento de bromas, debe ser algo muy duro para los Efhirn.

Los Phantom se alejaron un poco e iniciaron una reunión para debatir sobre la situación.

Freya: Son demasiados y tienen poderes que escapan a nuestra comprensión. No podemos atacarles.

Annie: Escondernos tampoco serviría de nada. Ya visteis como nos localizaron cuando llegamos a Endalar.

Drew: ¿Qué propones que hagamos, Bill?

Bill: Por ahora vamos a seguirles el juego. Aun hay varias incógnitas por resolver y creo que pueden ser la clave para solucionarlo todo.

Frain: ¿Y cuáles son esas incógnitas, Bill?

Bill: Preferiría mantenerlas en secreto por ahora. Aceptemos el entrenamiento que quieren darnos y cuando tenga la oportunidad, iré a hablar con Belazar.

Drew: ¿Belazar? Ese hombre es muy peligroso, no podemos dejarte ir solo.

Bill: Parece que le caigo bien, es posible que él pueda darme las respuestas que necesito.

Annie: Si tú crees que Belazar puede ser una pieza clave en todo esto, no te detendremos. Eres el miembro más inteligente de los Phantom,  confiaremos en tus decisiones.

Frain: Esta decidido pues, vamos a comunicárselo a Arcan.

Drew: Arcan, hemos estado hablando sobre lo que nos dijiste y hemos tomado una decisión. Aceptaremos vuestro entrenamiento.

Arcan: Os agradezco vuestra comprensión. Basándonos en vuestro estilo de combate, hemos seleccionado a los miembros más adecuados para cada uno. Frain, ya que te gusta el combate cuerpo a cuerpo, Shen'gril será tu mentor. Para Annie, que prefiere el combate a distancia, Alaria te enseñará todo lo que necesites saber. Freya, Ered se ha ofrecido para entrenarte en el combate con cuchillos. Bill, dada tu impresionante inteligencia, estudiarás conmigo y te enseñaré cosas sobre la magia. Para Drew, lo mejor sería que te fueras con Atarion a la ciudad de los Psyrem, sus guerreros son grandes estrategas y te enseñarán capacidades de liderazgo. Y por último, para el pequeño Tommy... sorprendentemente Phina se ha ofrecido para que vayas con los adalides rúnicos.

Phina se acercó a Tommy y lo abrazó con entusiasmo.

Phina: ¡Es que me parece tan adorable! No te preocupes, la creación de runas es similar a la antigua alquimia. Estoy seguro que podremos hacer algo para explotar tus habilidades al máximo. Y... si quieres... podemos ir a comer juntos algún día -Dijo totalmente sonrojada.

Ered: Mmm... supongo que ya estás en esa edad, Phina... -Dijo con una sonrisa pícara

Phina se giró rápidamente enfadada, levantó la mano y dibujó rápidamente en el aire un sello que mandó por los aires a Ered.

Ered: AAAAAAAAAAAAAH

Kandelz: Ya estamos otra vez...

A la mañana siguiente, los Phantom partieron con sus respectivos mentores en direcciones distintas, algo alicaídos por la decisión del consejo de expulsarlos de Endalar pero decididos a aprender todo lo necesario para combatir a la amenaza de los Draktian.

miércoles, 14 de enero de 2015

Kyoudai 兄弟 - Capítulo 8

CAPÍTULO VIII-LA GUERRA DE WINDFAIR: PRIMERA PARTE

El sonido estridente de la campana resonó por las colinas de todo Windfair y los vientos llevaron el sonido a todos los rincones del mundo. Los ositos de gominola y los unicornios alzaron la vista al cielo desde sus casas y los guerreros de ambos bandos se prepararon para partir.

Por supuesto el sonido alcanzó también la tierra de las pingüinas yandere, que respondieron emitiendo un graznido desde la montaña más alta y en el interior de la cueva de Koori, donde el eco retumbó entre las paredes de piedra y el sonido se elevó hacia la superficie y como si de un volcán se tratase, el sonido perforó el techo y se expandió por todo Windfair.

Los gritos de guerra se encontraron en el inmenso cielo y las vibraciones crearon nubes sónicas que oscurecieron el cielo azul lo convirtieron en el escenario más tétrico imaginable, adecuado para la batalla que se avecinaba.

La Reina Syria llegó rauda y veloz a la ciudad de los unicornios y se dirigió al campo de entrenamiento de los unicornios, donde todos los unicornios guerreros aguardaban la llegada de su Reina para que los guiase hacía la batalla.

Una vez allí la Reina Syria se apostó en la zona más alta y se dirigió a sus guerreros con un mensaje lleno de coraje y valor para incrementar la moral de sus tropas.

"Sé que muchos habéis sufrido por la locura de las pingüinas yandere, habéis perdido seres queridos y compañeros en el campo de batalla. Sin embargo no debemos permitir que la venganza nuble nuestros sentidos. En la batalla, los sentimientos negativos como el odio y la venganza no tienen cabida, pues cuando luchamos la concentración debe estar totalmente centrada en el enemigo que tenemos delante.  Si luchamos en dos frentes, contra el enemigo y contra nosotros mismos, la derrota está asegurada. Pero si tenemos claro nuestro objetivo y combatimos con todas nuestras fuerzas por él, ni 1 millón de guerreros podrán hacernos frente. ¡¡POR LA PAZ DE WINDFAIR!!"

Todos los unicornios aclamaron a su Reina y respondieron con un fuerte grito de guerra mientras se congregaban a las puertas de la ciudad para partir hacia el territorio enemigo.

Mientras tanto los ositos de gominola estaban avanzando hacía el punto de reunión acordado en la asamblea, a diferencia de los unicornios que podían recorrer grandes distancias en el llano, los ositos de gominola llevaban un ritmo más lento pero constante a través de las montañas. Las babosas albinas del bosque de los dulces permitían escalar cualquier superficie rocosa con una facilidad asombrosa, lo que convertía a los ositos en unos maestros a la hora de tender emboscadas.

El jefe de la aldea, a pesar de ser el más anciano de todos los ositos tenía un gran espíritu capaz de elevar la moral de todos los ositos que luchaban a su lado y infundir temor a sus enemigos.

Solo con su mirada bastaba para que los ositos estuvieran decididos a recuperar la ansiada paz en Windfair. Y por si fuera poco contarían con la ayuda de un aliado imbatible en el llano, los unicornios.

Los dos ejércitos llegaron a la frontera que limitaba su tierra con la de la nación de las pingüinas. El primer paso sería decisivo, por lo que el jefe de los ositos de gominola y la reina de los unicornios decidieron hacerlo juntos, con la mirada fija hacía la montaña que se alzaba imponente sobre la cueva de Koori, donde las pingüinas retenían a los pingüinos esclavizados.

Tras el primer paso el resto de las tropas empezaron a avanzar por aquella tierra hostil llena de peligrosas enemigas que destacaban por su ferocidad y crueldad en batalla. Los ositos de gominola tomaron el sendero montañoso mientras que los unicornios tomaron el camino llano. Para fortalecer las defensas de ambos ejércitos, uno de los escuadrones de los ositos de gominola acompañaba a los unicornios y otro de los unicornios marchaba con los ositos.

Ambos ejércitos tenían objetivos concretos antes de lanzar el gran asalto a la cueva de Koori. La reina Syria llegó al primero de ellos: la fábrica de piedras canalizadoras.

En la fábrica mezclaban las piedras con la nieve para crear un cristal que ayudara a proyectar con más fuerza las radiaciones de la luna esmeralda sobre los pingüinos y así acelerar su crecimiento y su capacidad de reproducción. Syria sabía que si acababa con la fábrica de piedras, empezaría una guerra de desgaste contra las pingüinas que acabaría conduciendo a la alianza de los ositos de gominola y unicornios a la victoria.

Con el relinche de los unicornios empezó el asedio. Las pingüinas yanderes sabían que vendrían a por su fábrica y tenían preparado un buen ejército de tropas atrincherado en la zona. Pero los unicornios no titubearon ni un segundo y se lanzaron contra ellas con una fuerza abrumadora.

El primer grupo de carga que allanó el camino para el resto fue diezmado con suma rapidez, los abrazos de las pingüinas yandere se cobraron la vida de los más valientes guerreros unicornios, sin embargo, su sacrificio no fue en vano. El resto de tropas consiguieron penetrar la primera línea de defensa y aplastar a las pingüinas yanderes que habían asesinado a sus compañeros.

La reina Syria llamó a Alba para que la ayudara en el segundo asalto. ¡Alba! -Dijo mientras movía la cabeza a ambos lados buscando a la chica.

Syria: Ah, que bien que has podido atravesar la primera línea. Como ves, estamos enfrentando una guerra en varios frentes y no podemos dividir tanto las tropas o unos refuerzos de las pingüinas yandere podrían hacernos trizas. Necesito que uses los poderes que te otorgó Elyra.

Alba no dudó ni un instante y convocó a los elementos de Seediria. Alba, que cabalgaba a lomos de uno de sus compañeros unicornio, alzó la vista al frente para contemplar el terrible paisaje. Decidida a salvar las vidas de sus compañeros lanzó un grito de guerra y la reina Syria y sus 3 escuadrones siguieron a Alba.

Mientras cabalgaba a gran velocidad, Alba alzaba las manos y dirigía las fuerzas elementales de Windfair hacía las pingüinas yandere. El fuego abrasador descongeló la nieve y aturdió los sentidos de las pingüinas el tiempo suficiente para que los unicornios que estaban luchando ganaran en sus respectivos frentes y relincharan de alegría por la victoria.

La reina Syria se adelantó al siguiente frente mientras Alba terminaba con las últimas pingüinas de esa zona. El distrito este estaba asegurado, los unicornios supervivientes se atrincheraron en el distrito para avisar de un posible segundo ataque y Alba se dirigió hacía el distrito norte donde la reina Syria estaba combatiendo.

Cuando llegó allí lo único que vio fue a la majestuosa reina Syria y a sus fieles unicornios escolta encima de una montaña de cadáveres de pingüinas yanderes derrotadas. La armadura de la reina resplandecía como el mismisimo Sol y la luz se reflejó en las piedras de la fábrica permitiendo que alcanzase el distrito oeste, infundiendo valor a los unicornios que allí luchaban.

Guiados por la luz de su reina, los guerreros del distrito oeste lanzaron una última carga y derribaron a las pingüinas que quedaban, dando una victoria aplastante al ejercito de los unicornios.

Syria: Alba, necesito pedirte un último favor. Quiero que uses tus poderes para destruir estas máquinas que las pingüinas usan para refinar las piedras.

Alba concentró sus poderes y llamó al espíritu de la tierra, el cual provocó un terremoto que abrió una fisura y todas las piedras que estaban a punto de ser entregadas en la cueva de Koori se perdieron en las profundidades.

Alba: Con esto estamos un paso más cerca de nuestra victoria.

Syria: Así es... le deseo lo mejor a los ositos de gominola. Espero que ellos tengan la misma suerte que nosotros. Por ahora, toca contabilizar las bajas. Desgraciadamente esta victoria no nos ha salido barata...

Los ositos de gominola avanzaban sigilosos por las montañas que rodeaban la nación de las pingüinas yanderes y lentamente se acercaban a su objetivo: el nido colgante.

El nido colgante antaño era un lugar precioso, cubierto un manto blanco de nieve a donde las pingüinas yanderes llevaban los huevos y esperaban hasta que eclosionaran. El motivo de que el nacimiento se llevara a cabo en aquel lugar tan alto era para que lo primero que vieran los pingüinos al nacer fuese la hermosa tierra que les rodeaba, así como todo el mundo de Windfair en el que iban a vivir.

La visión sobrecogedora del mundo se quedaba grabada a fuego en sus jóvenes mentes y desde bien pequeños aprendían el significado del amor. Amor por todas las formas de vida de Windfair.

Sin embargo... desde aquel trágico día los pingüinos que nacen en el nido colgante lo único que ven es un mundo devastado por la guerra y ahora desde pequeños aprendían el significado del odio.

El deber de los ositos de gominola era detener este ciclo de la vida corrupto que estaba condenando a nuevas generaciones de pingüinos y pingüinas a una vida llena de dolor y sufrimiento.

El jefe de la aldea, utilizó sus prismáticos de gominola para observar los movimientos de las pingüinas. Tal y como pensaba, no iba a ser fácil invadir el nido colgante por la fuerte presencia de pingüinas yandere en la zona.

General Kuma: Javi, quiero que dirijas un primer ataque desde las montañas. Yo y unos pocos de mis guerreros cabalgaremos con los unicornios en un ataque frontal mientras tú los flanqueas desde las montañas.

General Gomi: Nosotros apoyaremos con flechas de gominola desde la retaguardia al equipo del general Kuma. Contamos contigo Javi.

Javi asintió con la cabeza y ordenó a los demas escuadrones de ositos que le siguieran sigilosamente. El  jefe de la aldea participaría con el general Kuma en el ataque frontal debido a su experiencia en el combate.

Javi consiguió utilizar una capa de invisibilidad para posicionar a sus tropas sin ser vistos. Esta capa se había preparado con zumo de colores y un poco de azucar, que mezclados resultaban en una gelatina transparente que podía ocultar la presencia de los ositos.

Cuando las pingüinas escucharon el trote de los unicornios y el grito de guerra  del jefe de la aldea se concentraron en la entrada principal del nido colgante para repeler el asalto. Ese momento fue el perfecto para que Javi y sus guerreros atacaran.

Los ositos de gominola empezaron a lanzar cubos de zumo de limón, el zumo más pegajoso que podían producir los ositos y las pingüinas a penas tuvieron oportunidad de reaccionar. Quedaron atrapadas por el zumo de limón y el asalto frontal fue un éxito rotundo. Sin embargo, al jefe de la aldea le pareció raro lo rápido que terminó la batalla así que ordenó a sus soldados no bajar la guardia.

Mientras avanzaban por el nido colgante fueron rescatando los huevos que aun no habían eclosionado. El jefe de la aldea ordenó que todos los huevos se pusieran en una en una de las cabañas que tenían vistas al mar Iruka, para que los nuevos pingüinos pudieran aprender el significado del amor y así las nuevas generaciones se salvarían cuando toda la guerra terminase.

Javi: ¿Habéis oído eso?

General Kuma: Sí... ¡EMBOSCADA!

General Gomi: Tal y como sospechó el jefe de la aldea, ¡estamos completamente rodeados!

A pesar de que muchos de los ositos pensaron que era su fin, Javi tuvo la idea de crear una muralla de zumo para protegerse de las pingüinas. Rápidamente ordenó a todos los ositos de gominola que se pusieran a orinar para ralentizar el movimiento de las pingüinas durante un tiempo.

Gracias al zumo de los ositos consiguieron algo de tiempo, y las flechas de gominola eliminaron a unas cuantas de las pingüinas yandere pero no podían frenarlas a todas. Tras varios minutos agónicos, los ositos empezaron a enzarzarse en una batalla con espada, pero los abrazos de las pingüinas yandere eran demasiado poderosos y los ositos estaban sufriendo muchas bajas.

Parecía el final para Javi y el resto de los ositos guerreros. Las pingüinas yanderen avanzaban  lentamente asesinando a todos los ositos de gominola y era solo cuestión de tiempo que los aniquilaran a todos. Pero cuando todo parecía perdido, ocurrió algo increíble...

Los huevos empezaron a eclosionar en aquel instante y lo primero que vieron al nacer fue el inmenso mar Iruka  gracias a la decisión del jefe de la aldea de ponerlos en aquella cabaña. Sobrecogidos por aquella visión, los bebés pingüino empezaron a deslizarse por la nieve y comenzaron a abrazar a sus madres.

El amor de los polluelos recién nacidos hizo recobrar a las pingüinas yanderes la cordura y cayeron inconscientes por el shock. Los bebés pingüino harían compañía a sus madres hasta que despertasen. Gracias a ellos, los ositos de gominola se habían salvado por los pelos. No obstante, las bajas habían sido considerables...

Los ositos de gominola dejaron un poco de azúcar a los pingüinos para que se alimentasen, como forma de agradecimiento por haberles salvado la vida.

A pesar de las bajas, los ositos de gominola restantes sabían que no podían detenerse ahora y se dirigieron hacia la entrada de la cueva de Koori, donde se encontrarían con los unicornios y darían el último golpe que pondrían punto y final a la guerra de Windfair.

sábado, 3 de enero de 2015

Dan'thil: El último linaje de magos - Capítulo 8

CAPÍTULO 8: EL GREMIO DE KILLZAN

Tras la ardua batalla que se libró en las tierras del nigromante Belazar, Alaria y Kandelz regresaron a Sal'Irah para tomarse un merecido descanso y aprovechar la ocasión para hacer todo tipo de preguntas a los miembros de los Phantom.

Kandelz se sentía intrigado por la presencia de los Efhirn en Endalar así que se sentó a escuchar la historia de principio a fin. Drew les contó lo mismo que le había explicado a Arcan y Belazar y como era de esperar, tanto Alaria como Kandelz se quedaron perplejos ante el relato.

Kandelz: Independientemente de lo que suceda en vuestro mundo, las barreras de los magos no pueden debilitarse tan fácilmente. Es un fenómeno sin precedentes, por ello estamos asombrados.

Alaria: Sin duda estos "Draktian" no son enemigos corrientes. Jamás he oído de una tecnología que sea capaz de afectar a las energías arcanas. ¿Podéis describirnos a estos enemigos de una manera un poco más detallada?

Drew les explicó las características del enemigo. Parecían dragones con forma humanoide que portaban una armadura impenetrable de escamas, totalmente inmune a las armas humanas.

Alaria: Entiendo vuestra desesperación pero... ¿por qué Arcan os envió a hablar con el nigromante?

Frain: Nos dijo que tal vez Belazar sabía algo más de esas criaturas y el nigromante nos dio un mensaje para Arcan. Creo que dijo algo así como: "Los fantasmas del pasado han vuelto y claman venganza".

Kandelz y Alaria se quedaron parados un momento, como si un escalofrío hubiera recorrido sus espaldas y los hubiera paralizado completamente.

???: Así que al fin ha llegado el momento...

Al oír aquella voz el paladín y la cazadora despertaron de aquel pequeño lapso y se pusieron en guardia. ¿Quién va? -Gritaron los dos a la vez.

Ered: Oh, cielos. ¿Ya no reconocéis mi voz después de tanto tiempo? Soy Ered, el ladrón de hechizos.

Alaria: Me sigue poniendo los pelos de punta que te escondas en las sombras y aparezcas cuando menos se te espera. ¿Qué está haciendo aquí el líder del gremio de Killzan?

Ered: Tu siempre tan fría, querida Alaria. Esa mirada hostil se me clava en el pecho como cuchillas de acero. Aunque eso me gusta de ti.

Alaria sacó su arco y lanzó una flecha a Ered pero desapareció en las sombras antes de llegar a tocar el cuerpo de Ered.

Ered: Fiuuu, ten cuidado querida. Podrías hacer daño a alguien con eso. Estoy aquí para felicitarte por tu reciente victoria y porque al igual que vosotros dos, tengo interés en los Efhirn. Aunque veo que se han confirmado mis sospechas. "Los fantasmas... regresan" -Dijo mientras reflejaba una sonrisa diabólica en su cara.

Kandelz: Mantén la boca cerrada Ered, aun hay muchas preguntas sin respuesta. No nos precipitemos al sacar conclusiones. En fin... -Dijo mientras dejaba escapar un largo suspiro. Caballeros, os presento a Ered, líder del gremio de Killzan. Ellos son tal vez lo más parecido a vosotros que encontraréis en Endalar.

Bill: ¿Parecidos?

Ered: Se podría decir que somos Efhirn... renegados.

Alaria: Por sus venas corre maná corrupto como sus almas. Ladrones de hechizos, eso es lo que son.

Ered: ¡Que crueldad! -Dijo mientras simulaba un llanto. Nos haces parecer los malos del cuento. Digamos que simplemente... buscamos el conocimiento a nuestra manera.

Kandelz: Sí, robando los secretos de los magos.

Ered: Robar es una palabra muy fea, yo prefiero decir que alquilamos sus secretos.

Alaria: Y no los devolvéis.

Ered: ¡Eso tiene fácil explicación! -Dijo ofendido. ¡En este precioso mundo no falta de nada excepto calendarios! Apuntad esto Efhirn: La magia no es capaz de hacer calendarios. Y sin calendarios, no hay  manera de saber cuándo es la fecha de devolución. ¡Oh! qué vida esta,  solo soy un esclavo del sistema. -Dijo mientras nuevamente simulaba que lloraba.

Alaria: ¿Entendéis ahora porqué no le aguanto? -Dijo mientras apretaba su puño.

Ered: No nos quieren por aquí, me ha quedado claro. Efhirn, ¿os apetece venir a la sede gremial? ¡Claro que os apetece! ¿A quién no le apetecería?

Kandelz: Yo no aguantaría ni un minuto en ese antro.

Ered: ¡Decidido entonces! Efhirn, os venís conmigo.

Alaria: ¡Espera, Ered! Aun no he terminado de hacerles las preguntas.

Ered lanzó una bomba de sombras que envolvió la sala y el rostro de felicidad de Ered se cambió por un semblante serio y aterrador.

Ered: Creo que tenéis cosas más importantes de las que preocuparos. El consejo pronto estará reunido. -Dijo con voz tenebrosa mientras desaparecía en las sombras junto a los Phantom.

Los Phantom aparecieron en una especie de cueva que parecía extenderse hacia las profundidades. Las paredes rocosas rezumaban agua que se deslizaba por las paredes hasta llegar a un rio subterraneo que parecía haberse formado con el paso de los años.

Había también una taberna llena de cientos de licores y bebidas que jamás habían visto en la superficie. Y en la barra habían hombres y mujeres de aspecto siniestro, todos vestidos con el mismo uniforme, charlando sobre futuras acciones.

Ered: ¡Bienvenidos a la guardia de Killzan! -Dijo enérgeticamente alertando a todos los moradores de la cueva. Esperamos que su estancia sea agradable, tanto tiempo en las nubes no es bueno, creedme.

Drew: Disculpa pero tenemos una misión que cumplir.

Ered seguía hablando sin parar ignorando las palabras de Drew y los demás hasta que una hermosa mujer le propinó una patada en la cara que lo mando despedido por los aires. Era una mujer alta y musculosa, curtida en muchas batallas y portaba dos dagas que resplandecían con el color rojo de la sangre.

Whiska: Perdonad a nuestro líder charlatán, no puede callarse ni un momento. Me llamo Whiska, un placer conocer a los famosos Efhirn que circulan por Endalar.

Frain: Un momento... como sabéis que nosotros...

Whiska: El gremio de Killzan tiene ojos y oídos en todas partes, si algo sucede en Endalar tened por seguro que estaremos al corriente. Así es como actuamos.

Ered: Que dura eres, Whiska -Dijo mientras se recomponía. Esa manía tuya de pegarme es una costumbre muy fea.

Whiska: Eres el líder y debes comportarte como tal. Yo solo aplico las medidas correctoras necesarias.

Ered: Tsk, ni que fueras mi madre...

Whiska lanzó un cuchillo que se incrustó en la pared a escasos milímetros de la cara de Ered mientras sonreía.

Tommy: ¡Wow! Esa chica me recuerda a Freya cada vez que un hombre intenta tocarla -Dijo con voz inocente. Aunque si hubiese sido Freya, creo que el señor Ered ya estaría muerto.

Freya: ¡Tommy! No me hagas quedar mal delante de estos desconocidos.

Ered: No somos desconocidos, somos el gremio de Killzan. Y si os he traído aquí es para explicaros un par de cosas que no sabéis sobre este mundo.

Bill: ¿Qué clase de cosas?

Whiska: El consejo pronto estará reunido. Las palabras del nigromante Belazar anuncian problemas.

Ered: "Los fantasmas del pasado han vuelto y claman venganza"

Drew: No entendemos el significado de esas palabras.

Ered: Es normal que no sepáis lo que significan esas palabras. Pero para los habitantes de Endalar tienen un significado bastante funesto... dejadme comenzar desde el principio, creo que los magos os deben una explicación.

Ered comenzó a explicar la historia pero en cuestión de segundos Ered se quedó completamente mudo. Por más que intentara hablar, las palabras no salían de su boca. No podía articular sonidos. Sintió como si toda su mandíbula hubiera sido paralizada por un rayo.

Whiska: ¿Que pasa Ered?

Ered fue corriendo a mirarse en el reflejo del agua del rio y vio un círculo mágico en su lengua. Desenvainó una de sus dagas y se hizo un pequeño corte en la lengua justo encima del símbolo arcano. Tras el pequeño corte las palabras volvieron a fluir.

Ered: Phina... ¡rata astuta! Whiska, mírate la lengua.

Whiska fue a mirar su reflejo y vio que tenía un círculo mágico ella también.

Whiska: ¿Pero qué demonios es esto?

Ered: Esto lleva la firma de Phina por todas partes. Parece que aquí el que no corre vuela.

Whiska: Así que han querido silenciarnos, menudos cobardes.

Ered: En fin... no hay nada que podamos hacer. Por lo visto alguien quiere esconder la historia, probablemente haya sido una de las mensajeras de Alaria la que ha ido a avisar a Phina...

Mientras Whiska y Ered seguían discutiendo sobre lo que había sucedido, otro miembro del gremio acompañó a los Phantom a unas habitaciones para que pudieran sentarse y descansar.

Robb: Perdonad todo este espectáculo, se que Ered a veces no para de hablar y que Whiska puede ser algo violenta pero son buenas personas -Dijo mientras suspiraba por los gritos que se oían en la lejanía.

Drew: ¿Esos gritos son de ellos discutiendo?

Robb: Sí, todas las discusiones aquí terminan de esa manera. No os preocupeis, Whiska dejará fuera de combate a Ered en seguida.

Justo cuando terminó de decir esa frase se oyó un fuerte estruendo que incluso hizo temblar la pared.

Robb: ¿Veis? Ya está. Ahora tendremos más silencio. -Dijo mientras se reía.

Bill: Parece que les han lanzado un hechizo que nos les permite hablar, ¿estoy en lo cierto?

Robb: Así es. Phina es la líder de los adalides rúnicos. Supongo que en vuestro mundo ya no queda ninguna runa mágica así que no entenderéis muy bien lo que os voy a decir pero intentaré explicarlo de una forma sencilla.

Antiguamente habían cientos de runas alrededor del mundo, esas runas eran el modo de que el maná del mundo fluyera por todas partes. El deber de los adalides rúnicos era dibujar y proteger esas runas. De la misma forma que puedes dibujar una runa en una pared o en las entrañas de la tierra, también puedes emplearla en el cuerpo.

Los miembros de gremio de Killzan tenemos ahora mismo una de esas runas en la lengua. Podemos hablar sin problemas excepto de aquello que las runas prohíben. El poder mágico que albergan se activará inmediatamente si se incumplen las normas y, en este caso, nos enmudecerá durante un breve periodo de tiempo.

Annie: Parece un invento muy útil, supongo que también es posible aplicarlo en otras partes del cuerpo, ¿cierto?

Robb: Así es. El conocimiento de las runas y los símbolos mágicos es un arte al alcance de unos pocos privilegiados debido a su enorme poder. Esos privilegiados son los adalides rúnicos.

Drew: Entonces... ¿hay alguien que quiere silenciaros?

Robb: Es probable. Desgraciadamente los miembros del gremio de Killzan no somos muy bien vistos por la comunidad de magos y el resto de razas en Endalar.

Tommy: ¿Y eso porque, estáis enfadados con Arcan? -Dijo inocentemente.

Robb: ¡Pero qué chico tan espabilado! -Dijo con un tono alegre. ¿Quieres saber la historia del gremio de Killzan?
Tommy asintió y Robb comenzó a explicar la historia.

Los miembros del gremio de Killzan no somos magos en realidad. A pesar de que el maná circula por nuestras venas, nunca hemos estado muy predispuestos al aprendizaje de las artes arcanas.

Nos especializábamos en robar los secretos de los magos y los utilizábamos para el encantamiento de armas. De la misma forma que la mayoría de habitantes aquí también somos inmortales, ya que en su día robamos las aguas de la fuente de la inmortalidad.

Dicha fuente nunca existió en realidad, simplemente era agua imbuida con el poder de rejuvenecimiento de los magos. Los magos crearon la fuente y nosotros robamos su poder, así fue como nos ganamos la vida eterna.

Entiendo que quizás no es la mejor manera de hacer las cosas pero nuestra prioridad en la vida no era el conocimiento, sino nuestra gran familia. Proteger y cuidar de los miembros del gremio era nuestra gran misión.

El padre de Ered fue el último mortal del gremio. Hasta el fin de sus días inculcó a su hijo y a los demás los valores del gremio de Killzan, valores que aún perduran hoy en día. Pero las cosas empeoraron cuando llegó la inquisición.

Fuimos tachados de herejes y empezaron a perseguirnos como al resto de magos. No pudimos asistir al consejo de los 12 archimagos, no de forma legal, por decirlo de alguna manera.

Uno de esos 12 archimagos fue apresado y torturado por los miembros de la inquisición y Ered estuvo con él en sus últimos momentos. Asesinó a los captores del archimago pero las heridas del mago eran demasiado graves y no pudo hacer nada por salvar su vida.

En sus últimos momentos, el archimago Calvis le contó a Ered donde se iba a llevar a cabo la reunión de los 12 archimagos y el propósito por el que se celebraba. Ya que toda su gente había sido exterminada, Calvin decidió dar la oportunidad a su salvador de escapar a esta matanza sin sentido.

Ered agradeció a Calvin su generosidad y se decidió a ir a la reunión de los 12. Sin embargo cuando se presentó en la reunión los guardias que custodiaban la entrada le denegaron el acceso al no ser uno de los 12 archimagos invitados. Ered se enfadó con ellos, pues no asistir a la reunión significaba que los abandonarían a él y a todo el gremio en este mundo, y era solo cuestión de tiempo que los caballeros de la inquisición dieran con su paradero y los aniquilasen. Los magos los estaban condenando a una muerte segura.

Ered empleó la gema de los espíritus, un artefacto que arrebató a unos magos renegados hace tiempo y que permitía tomar la forma de cualquiera de los espíritus con los que se haya tenido contacto recientemente.

Tomó la forma del archimago Calvis y asistió a la reunión. Cuando llegó el día de la formación de Endalar, Ered entregó una capa de las sombras a todos los miembros del gremio y los coló en el nuevo mundo. Como habréis podido adivinar, cuando llegó el momento de que todos los archimagos utilizaran sus poderes para modelar Endalar, descubrieron la tapadera de Ered y pretendieron exiliarlo a él y al resto del gremio.

Sin embargo, Ered amenazó con revelar el secreto a los inquisidores y dado que todos ellos poseían herramientas mágicas, podrían abrir el camino para los caballeros de la Iglesia. Los archimagos condenaron estas acciones pero Ered no iba a permitir que su gente fuese asesinada.

Cogió una bomba de teletransportación y desapareció en la sombras ante la atenta y furiosa mirada de los archimagos.

Desde aquel entonces vivimos aquí y seguimos con nuestro trabajo en las sombras. Como puedes ver, debemos mucho a Ered y por eso todos le seguimos con gran devoción.

Ered: Bonita historia, Robb. Me haces parecer un gran héroe. -Dijo con una gran sonrisa.

Robb: Ya sabía que estabas escuchando, hace un buen rato que dejé de oir tus gritos por los golpes de Whiska.

Whiska: Creo que ya ha captado el mensaje, Robb. Aunque nuestro líder nunca aprende.

Ered: Pues ya lo sabéis todo de nosotros. Esa es nuestra historia. En cuanto a este sello... Phina nos debe una explicación, aunque creo que entiendo el motivo por el que quiere que mantengamos la boca cerrada. No creo que Phina os invite a la ciudad de los adalides rúnicos de buena gana así que me temo que lo mejor que podéis hacer es volver a las tierras del archimago del Sol y contadle lo que os dijo Belazar.

Whiska: Cuando el consejo de los 12 este reunido de nuevo podéis intentar pedir una audiencia con ella y quizás tengáis suerte. Pedidle que nos quite este sello y ya de paso, que os cuente la verdad.

Ered: Podéis partir mañana al amanecer, no hay ninguna prisa. Dejad que os invite a una cervezas y celebremos por la llegada de unos invitados tan distinguidos. Adelante!!

Los Phantom tuvieron por primera vez un tiempo de descanso desde que llegaron a Endalar, sin embargo, sabían que todavía tenían por delante un largo camino que recorrer.